11. Cumpleaños

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"Poco importa tu destino
si contigo puedo ir,

nunca he sido más yo mismo
que estando junto a ti."

Siempre, WarCry 2013
Álbum: Inmortal
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Camino directo a un claro, la luz de la mañana guiaba sus pasos, buscando entre los árboles cualquier rastro que la guiara hacia la pequeña desaparecida.

Desde que Moody se retiró hace unos meses, ella quedo al cargo del Auror Fern, era un gran equipo no podía quejarse, pero nada comparado con su tutor de la academia y la bola de vagos que tenía por compañeros (no que fueran vagos en presencia de Moody obviamente, no querían recibir uno de sus famosos castigos) -un ligereo temblor le recorrió la columna al pensar en el primer y único castigo que recibió del Auror-.

Unas dos horas después, manchada de lodo -porque una maldita rama le tenía coraje y la hizo caer de bruces en un charco-, sudorosa - ¿Por qué hacía tanto calor si eran apenas las siete de la mañana? -, frustrada -No encontró NADA, sí, en mayúsculas y negritas, porque así es como explicaba mejor su situación al no encontrar ni un solo rastro de la pequeña… Vamos que solo tenía cinco años, no puede ser que ni siquiera una pisada en todo el bosque-, pero, en fin, esperaba que su compañero y su jefe hubieran tenido más suerte.

Estaba por seguir un nuevo sendero cuando luces azules adornaron el cielo por un par de segundos, bien, alguien encontró a la pequeña, era hora de regresar al pueblito.

Se concentró en visualizar la casa de la señora Medra, recordando las margaritas sembradas, en el frente, el pequeño pórtico de madera con sus dos escalones, las grandes macetas a los lados de las escaleras, el techo laminado tapizado del pórtico. Se imaginó a sí misma en la entrada, justo arriba del tercer escalón y… hay no espera, eran dos escalones…

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La señora Medra los guíos dentro de la casa, era un lugar acogedor, decorado en tonos pastel y con unos cuantos muebles de madera, nada extravagante, les pidió que tomaran asiento y dirigiéndose a Shikamaru le dijo que podía recostar a su amiga en el sillón más amplio.

Mientras los ninjas sopesaban sus opciones, el Auror dijo que enviaría un mensaje a sus compañeros, Itachi tenía la indicación de vigilar al hombre, por lo cual, salió junto con él al pórtico de la casa, aunque el Genjutsu los obligaba a ser amables y no hacerlos dudar de sus intenciones, siempre se podían topar con otro ninja que deshiciera el Genjutsu, el hombre no tenía Chakra, pero alguno de sus compañeros podría tenerlo.

El Auror Fern se colocó estratégicamente junto a los escalones del pórtico, pidiéndole a Itachi que se alejara del lugar con señas de manos, saco nuevamente el palito con el que hizo esa traducción de burbuja -o como sea que se llamara la esfera traslucida y brillante que los cubrió-, activo el Sharingan en su primer nivel y un ramalazo de dolor cruzo su cabeza, desde sus ojos hasta algún lugar de su cuello, soporto lo mejor que pudo el dolor para ver lo que haría el hombre.

No se sorprendió al no ver rastros de Chakra, pero si al ver otra clase de energía que cubría al hombre, que recorría todo su cuerpo como un pequeño halo de energía, al levantar la mano, ese halo avanzo desde el hombro hasta la punta del palito para salir en forma de chispas azules que se elevaban hasta el cielo.

Magos y ShinobisHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora