-Disculpa-.
Fue ese día.
-¿Sí?-.
Que Jimin supo la verdad.
-Busco a un estudiante. ¿Podrías ayudarme?-.
Una señora no más de cincuenta años, cabello negro largo y un potente labial vino tinto pintando sus gruesos labios se posó frente al par de chicos haciendo una pequeña reverencia, quienes desde su banca miraban con curiosidad a la nueva persona que interrumpió su conversación sobre películas a estrenarse ese año.
Jimin al notar que Taehyung la miraba con mala cara, le dedicó una bonita sonrisa sin mostrar los dientes, para proceder a levantarse del banco junto a la entrada de la universidad.
-Con gusto ¿quién es-.
La señora suspiró sonoramente, apretando con fuerza sus manos entrelazadas frente a su abdomen
-Min Yoongi, estudia en la facultad de Música-.
Amplió su sonrisa al escuchar el tan conocido nombre para él, pensando que tal vez la señora frente a él podría ser un familiar, lo cual pensándolo bien lo dejaba atónito, pues más que Hoseok no sabía de alguien realmente cercano al chico, agregando el hecho de que él aún era un poco cerrado con Jimin.
-Oh claro, es nuestro amigo. El en estos momentos se encuentra ensayando con su banda-. Señaló la gran puerta de cristal a unos metros de él, indicando la travesía que debía recorrer.
Los ojos ajenos pasearon por todo el recinto antes de volver su vista al rubio, quien esperaba paciente por una respuesta
-¿Podrías llevarme con él-. Jimin asintió aún con una sonrisa y levantó su bolso de la banca. Taehyung a su lado reparando sus movimientos.
-Claro, usted...-. Dejó su oración a medias, esperando algún nombre de identificación.
-Kim, Señora Kim-.
Luego de revolverle los cabellos a Taehyung a su lado y pidiendo una disculpa por dejarlo solo por unos minutos, se encaminó hacia los estudios de la universidad, a su lado la señora Kim caminaba a paso lento, brazos cruzados sobre su pecho. Su bonito vestido blanco pintado de puntos negros se movía de un lado a otro con cada paso que daba.
Para ser una señora mayor, era realmente hermosa, pocas arrugas se notaban en su rostro. Unos grandes lentes de sol tapaban la mayoría de estas, si embargo Jimin notó cuando los lentes se bajaron ligeramente, además de unas pocas pecas esparcidas por sus mejillas, un violeta moretón al rededor de su ojo izquierdo y unas costras al rededor.
No quiso preguntar, pero fue un detalle que lo alarmó.
-Y ¿para qué busca a Yoongi?-. Jimin cortó el silencio desagradable, pues sentía cierta incomodidad al no vociferar ninguna palabra.
Unos segundo más en silencio y la señora Kim habló. Voz baja saliendo de su garganta.
-Tiene algo que es mío, debe entregarmelo-. Comentó con un tono gélido.
Rió en un susurro, recordando lo muy despistado que Yoongi podría ser a veces, tal vez la señora Kim le prestó algo de valor y nunca se le fue devuelto.
-Ese Yoongi, espero la trate de manera educada-. Ríe ligeramente, enfocando a la legania la ya conocida puerta de metal .- cuando lo interrumpen en sus ensayos suele ser un poco gruñón-. Frunció su ceño, recordando los recurrentes insultos que recibió del pálido los primeros días de interrupción.
Insultos que ya no escuchó, pues cada vez que entraba al lugar recibía una bonita sonrisa de encias rosas, y a decir verdad lo primero que veía era a él y como despampaba tocando su guitarra, como su cabello iba de un lado a otro por el cabeceo, y como-
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GUITAR ; YOONMIN
FanfictionSus dedos se paseaban sutilmente por las cuerdas de aquella guitarra roja, creando un sonido hermoso pero doloroso, que hacía retumbar la mente de cada persona que lo escuchaba. Su alma lloraba, al igual que sus canciones, haciendo que cada melodía...
