el rumbo extraño de la vida.

1.6K 180 38
                                        

Miraba la puerta de su casa, se debatía si debía entrar o huir para evitar a sus padres, justo cuando estaba por irse vio a sus padres, fue inevitable para el no acercarse a su padre omega y aferrarse a el mientras comenzaba a sollozar.

La pareja veía a su hijo, Tanjiro jugaba con sus manos, por su olor a tristeza ambos sabían que algo pasaba con su hijo.

-Tanjiro,¿esta todo bien?, ¿algún alfa idiota te hizo algo?, ¿alguien se atrevió a molestarte?, dime si alguien te hizo algo, juro buscarlo y hacerlo pagar-, Tanjiro nego, mordió su labio para evitar hablar, si lo hacía comenzaría a llorar, y si lloraba sería imposible explicar a sus padres lo que pasaba, su padre suspiro frustrado, al saber que su hijo no hablaría.

- Yoriichi, déjalo tranquilo, si no quiere hablar no lo presiones, Tanjiro, cariño, no te preguntaremos más sobre que te pasa, cuando quieras hablar te escucharemos-, Tanjiro asintió, se aferró aun más a su padre, quien lo abrazó a modo de consuelo, su otro padre no hizo otra cosa que abrazarlos a los dos.

Tanjiro ayudaba a su padre con la cena, aprovechando que su otro padre y hermanos estaban terminando de colocar los cubiertos y platos en la mesa se acercó a su padre.

-Papá,¿puedo decirte algo?-, el omega mayor asintió, bajo la flama de la estufa prestando atención completa a su hijo.

- Fui al médico hoy, no me dio buenas noticias-, Tanjiro miro a su padre, respiro profundo antes de continuar.

- El doctor me detectó unos cuantos quistes, dijo, dijo que si crecen me será casi imposible tener un cachorro, el quiere operarme, pero si lo hace tendría que esperar para ver si da resultado, y en caso de que no de resultado tendrían que cauterizar-, pequeñas lágrimas bajaban por los hermosos ojos color rubí de Tanjiro, preocupado su padre lo abrazó.

Yoriichi veía todo desde el marco de la puerta, miro a su pareja e hijo, la angustia en su pecho lo hizo acercarse a su retoño quien sólo lloro y sollozo más.

- Mi pequeño, todo estará bien, ya veras que todo estára bien-, Tanjiro asintió, abrazó a su padre quien lo consolo como cuando era un pequeño cachorro, cuando estuvo tranquilo le contó a sus padres todo lo que el médico le habia dicho.

-Hijo, no importa lo que pase, nos tienes a nosotros, no sientas que tienes que cargar con esto tu sólo, nosotros estaremos contigo.

Tanjiro asintió, sonrió cuando su padre comenzó a llenarlo de mimos, por un instante se olvidó de el rumbo extraño que había tomado su vida.

ℰ𝓁 𝒶𝓁𝒻𝒶 𝒾𝒹ℯ𝒶𝓁.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora