Capítulo 9→Quédate, por favor

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Después de aproximadamente 20 minutos Scott salió de la habitación junto con Allison.

–¿Está bien? ¿No tiene ningúna lesión? ¿Está despierto? ¿Te dijo si quiere verme? ¿Está...– El chico raro me interrumpió.

–Wow wow, ¿Está quien es?–

–¿No los presentamos?– Preguntó Scott. Yo solo negué con la cabeza. –Él es Liam– Dijo apuntandolo. –Ella es Lydia–

–¿De dónde conoces a Stiles?– Me preguntó el chico, que ahora se, se llama Liam.

–De... Gracias a Scott y Allison– Tomé una pausa y pregunté. –¿Y tú?–

–Soy de segundo año, el de tercero; en una ocasión me dió tutorías. Yo lo traje– No sabía que Stiles era "inteligente" o "aplicado".

–¿Ya podemos pasar?– Pregunté.

–Sí– Contestó Allison.

–¿Vamos?– Liam sólo susurro un pequeño "vamos".

Caminamos uno enseguida del otro por aproximadamente 2 minutos, al llegar yo levanté la mano dispuesta a tocar. Liam sólo abrió la puerta.

–¡Tutor Stilinski!– Se le aventó arriba. –Pensé que habías muerto– La actitud sería del pequeño Liam, cambió drásticamente, al parecer se tenían mucha confianza.

–Ya sabes lo que dicen, "Hierba mala, nunca muere"– Levantó la cabeza y cruzó la mirada conmigo. –Ho-Hola Lydia–

–Hola, ¿Ya estás mejor?– Me acerqué más a la cama–

–Sí, sólo fue un pequeño inconveniente–

–Lamento mucho interrumpir su momento– Acababa de conocer a Liam y ya me calló mal. –Pero, ¿Qué fue exactamente lo que pasó?–

–Pues..  No desayuné– Liam se levantó de la cama de un salto.

–¿Qué? Pasó todo ésto ¡SOLO PORQUE NO DESAYUNASTE!–

–Yo también estoy un poco confundida, ¿Nos explicas?– Me dió una sonrisa un poco moribunda. Me senté en una banquito enseguida de la cama.

–De que forma lo explico... Okey, Liam, ¿recuerdas cuando nos quedamos a dormir en casa de Scott?– Liam respondió un "sí". –¿Y yo llevaba un polvo blanco, que Scott dijo que era droga?–

–Como olvidar ese día– Suspiró Liam.

–Nunca te aclaré que era– Stiles soltó una carcajada. – Era una medicina que me mantiene "calmado"– Dijo Stiles haciendo comillas con los dedos. –Pues es un poco fuerte. Hoy no desayuné, y sí tomé esa "medicina". A mí estómago no le gustó eso y pues.. lo demás ya lo conocen ustedes–

–Te voy a colgar un yogurt en el cuello, para ver si a sí vuelves a olvidar desayunar– Dijo Liam regañandolo.

–Me encanta tu idea, sólo que ya me regañaron por el asunto de desayunar yogurt's–

–Yo me ofrezco a darte una manzana– Dije con aires de grandeza.

–No puedes– Contestó Liam como si fuera lo más "obvio" del planeta.

–¿Cómo que no puedo?– Dije retandolo.

–Estás en otro escuela, ¿Recuerdas?–

–Efectivamente, pero, con tal de que este niño– Dije apuntando a Stiles. –Este bien, soy capaz de ir a dejarle una manzana todos los días a la puerta de su casa– Stiles se sonrojo ligeramente. Y yo entendí que había hablado de más.

–Ouhh– Susurro Liam. –¿Quieren que los deje solos?–

–Sería muy amable de tu parte– Le dijo Stiles.

–Todo por mi tutor– Le guiño un ojo y salió.

–¿Se tienen mucha confianza?– Le pregunté haciendo referencia a la actitud de Liam.

–Algo así, el no tiene muchos amigos, yo tampoco. Me asignaron para darle tutorías y encajamos bien–

–No sabía que eras un cerebrito– Le dije con gracia.

–No lo soy– Suspiró.

–Emtonces... ¿Tomas Aderall?–

–Sipp– Dudó un poco y preguntó. –¿Cómo lo sabes?–

–Ehh.. el día que fuimos al restaurante, investigué un poco– Se quedó observandome. –Espero y no te moleste–

–Que lindo gesto– Sonrió. –La mayoría de la gente solo deja de hablarme–

–No podría dejar de hablarte, antes de que digas algo, sí, nos conocemos desde hace muy poco, pero, eres un gran ami...–

–Stiles, ya puedes irte– Entró la enfermera, que ahora se, es la madre de Scott. –Pero antes tienes que comer algo, el suero no te ayudará tanto–

–Está bien, sólo que, por favor, quita esto de mi mano– Stiles señaló su mano con la aguja. La madre de Scott soltó una risita.

–Recuerdo cuando eras niño, decías exactamente lo mismo– Se acercó lentamente hasta la cama, quitó la aguja y colocó un pedazo de algodón. Stiles hizo una mueca y después le sonrió. –Iré por tu comida, espera–

–Perdón, no tienes que estar aquí– Hizo una mueca.

–Tú no tienes que pedir perdón, yo sí, si quieres estar solo, me puedo ir– Empezé a levantarme del banquito.

– Quédate, por favor. No me gusta estar solo– Sujetó mi mano.

–Por supuesto–

–Cuentame algo divertido– Pidió mientas se recostaba en la cama.

–Pues.. ¿Recuerdas cuando encontraste a mi sobrino?– Stiles sonrió.

–Sí, el pequeño Mateo, ¿Cierto?–

–Sí– Le sonreí, me gusto que lo recordara. –Pues ese día en la noche, soborné con dulces a Mateo para que no dijera nada–

–No tengo hermanos y mucho menos sobrinos, ¿Funciona?–

–Por supuesto que funciona– Desvíe un momento la vista de rostro hasta sus manos, Nunca había visto unas manos así. –Ah.. entonces, mi madre encontró a Mateo comiendo dulces, le preguntó porque, y Mateo le dijo que eran parte del soborno por perderse en el supermercado– Soltó una hermosa y sonora carcajada. – Me prohibieron volver a sacarlo yo sola– Stiles siguió riendo.

–Al parecer te dejé con buena compañía– Entro la madre de Scott con una bandeja. – Ten, lo tienes que comer todo–

–Melissaa– Reprochó Stiles como un niño pequeño. –Es demasiado, y la comida de hospital sabe horrible–

–Stiles... cómete solo el jugo, la gelatina y el puré– Le dejó la bandeja y empezó a caminar hacia la salida. –La demás comida llévatela, no la tires por favor, por lo menos dásela a un perro– Sonrió y dijo. –En la noche aré Lasaña, ve a casa, por favor– Volteó a verme y sonrió. –Tú también puedes ir, eres Lydia, ¿Verdad?– Le contesté un "Sí".

–Gracias, gracias, gracias–

–No hay nada que agradecer, Cariño–

–Si lo hay, en serio, gracias, por todo– Melissa regresó hasta la cama y le dió un beso en la frente.

–Te espero. Los espero– Y salió finalmente del cuarto.








Tengo planeado hacer un maratón, ¿Les gustaría?

¿Amor? -Stydia Donde viven las historias. Descúbrelo ahora