T R E S

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—¡Te digo que no soy brujo! Esas cosas no existen

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—¡Te digo que no soy brujo! Esas cosas no existen. ¿Eres fan de Harry Potter? Jung Woo me dice a diario que mire las películas pero no llaman mi atención. Dime por favor que esto es solo un sueño y que el maldito Harry aparecerá para salvar mi trasero.

Ren Jun parecía no callarse mientras era transportado desde aquel misterioso lugar del río hasta otro lugar también desconocido para él.

Claro y no olvidar que el joven aquél lo había cargado en el hombro como si de una bolsa de papa se tratara.

—Escúchame brujo, no sé qué carajos es un Jarri Poster o un Jung Woo, así que cierra esa boca si no quieres que te meta mi katana por ella ¿entendiste?

—Bien señor malo, ¿cuánto falta para llegar a donde sea que vayamos?

—El refugio de Yuk Hei está cerca.

Bueno Ren Jun tuvo que callarse pero por su cabeza se hizo la misma pregunta que aquel maleante:

"¿Qué diablos era un Yuk Hei?"

No iba a negar que estaba preocupado por su amigo, pero si de un sueño se tratase todo aquello iba a divertirse un rato para ver hasta dónde llegaba el poder de su imaginación y luego la alarma de su celular sonaría con aquella canción de Justin Bieber y marcharía hacia el colegio como era habitual.

Porque él creía que era un sueño.

—¡No puede ser! Sin duda es una trampa Je No. Mira su vestimenta, ¡míralo!

Ren Jun sintió como aquel prepotente hombre alto tiraba de su corbata, la de su uniforme escolar de forma brusca mientras lo miraba de una forma denigrante. 

Nunca antes se había sentido tan pequeño y humillado cuando lo empezaron a desvestir en búsqueda de algo sumamente importante para ellos. 

Se planteó la idea de que podía ser violado o ultrajado en una situación "normal" en las calles de los suburbios chinos un sábado por la madrugada. Pero ahora todo era tan extraño para él y aquella intención perversa no parecía estar en las mentes de aquellos sujetos. 

—No tiene ninguna marca más que la de su mano, y a decir verdad el pulcro de su ropa y cuerpo no parece ser uno de esos. Yuk Hei ¿será de la realeza acaso?

—Imposible Je No, este frijolito no es del templo real. Aún así no me fío para nada de él. ¿Sabe hablar? 

—Sí sabe, vino torturándome los oídos cuando lo traía hasta aquí. No sé por qué aún no soltó una palabra. 

—¡Por favor, no me hagan daño! Yo solo estoy perdido —rogó Ren Jun— Estaba en el bosque y un feo animal me empezó a correr y... y... Quiero irme a mi casa, díganme cómo puedo volver al centro de Pekín por favor.

—¿Pekin dices? Estamos en el Imperio de los Wong, frijol.

¿El Imperio Wong, el mismo que gobernaba hace más de mil años la antigua China? El adolescente pudo parpadear solo dos veces antes de caer al suelo.

𝐑𝐲𝐨𝐤ō-𝐬𝐡𝐚 - NCTDonde viven las historias. Descúbrelo ahora