Capítulo 33
Los rayos del sol se colaban por la ventana de la habitación, no eran los primeros rayos del día pero si fueron los primeros que molestaron a la morena. Aun con sus ojos cerrados estiró su mano buscando a Alba pero abrió los ojos al no encontrarla, se dio vuelta pero el resultado fue el mismo la rubia ya no estaba en la cama. La morena suspiro frustrada, le hubiese gustado despertarse junto a Alba, aunque sonrio rápidamente recordando la noche que habían pasado juntas, recordando como había sido hacer el amor otra vez con ella y como sus cuerpos se reconocieron de inmediato.
La morena se levanto de la cama se colo sus braguitas, tomo su camisa que estaba en el suelo pero antes de ponérsela visualizo una sudadera de Alba que estaba sobre la silla, se acerco a ella y la tomo entre sus manos llevándosela hasta la nariz oliendo el perfume de la rubia, Nat sonrio y se coloco la sudadera, camino hacia el baño que había dentro de la habitación y volvió a sonreir al darse cuenta de que Alba le había dejado ropa preparada dentro del baño, junto con toallas y un cepillo de dientes nuevo.
Nat se tomo unos segundos para observar aquel baño, era realmente enorme ¿Por qué alguien diminuto necesitaría un baño tan grande? Se preguntó la morena sonriendo. Luego de inspeccionar un poco se volvió a quitar la ropa y se metió en la ducha, un baño con agua caliente la ayudaría a relajar los músculos.
Luego de bañarse, se cepillo los dientes, se peino y se cambio, volviéndose a poner la sudadera de la rubia, le encantaba como le quedaba, siempre le gusto usar la ropa de Alba y la rubia la de ella, era como si pudise sentirla mucho mas cerca de ella, quizás era algo extraño pero era algo que adoraba hacer.
Nat salió de la habitación y la primera que fue corriendo hacía ella fue Queen, quien parecía estar un poco más de acuerdo con su presencia. La morena continuó caminando hacía la cocina, siguiendo el aroma del café. Al ingresar visualizo a Alba, estaba sentada en la isla de la cocina con una taza de café en una mano y una historia clínica en la otra, tenía puesta una sudadera parecida a la que Nat había tomado prestada, su pelo atado en un moño alto, con una banda y llevaba lentes, algo que a Nat le encanto completamente. En un momento la rubia alzo la mirada y sus ojos se conectaron con los de Nat, ambas mujeres sonrieron ampliamente.
- Buenos días, dormilona.
- Buenos días, Albi.- Nat camino hacía la rubia y luego de saludarla beso sus labios tiernamente.
- ¿Dormiste bien? – preguntó Alba luego del beso.
- Sí mejor que nunca, aunque me hubiese gustado despertarme contigo a mi lado.
- Lo siento, tengo demasiado trabajo.- la rubia hizo una mueca con los labios.- ¿Café?
- Por favor.
Nat se sentó y observó a Alba quien se movia alegremente por la cocina, en menos de unos minutos le tuvo listo un excelente desayuno, tostadas con aguacate, café, frutas y cereal. La morena recordó que a Alba siempre le gusto cocinar, tiempo atrás solía cocinar bastante, mucho más para Nat, según la rubia era una manera de mimarla.
La morena desayuno mientras toda su atención estaba en Alba que estaba concentrada en las historias clínicas que estaba leyendo, a Nat le encantaba cada vez que la rubia fruncia el ceño y sacaba la lengua cada vez que algo llamaba su atención o le desagradaba.
- Debo ir a trabajar. - le dijo Alba luego de varios minutos - retrase todo lo más que pude mi día.
- ¿Por mi? - preguntó la morena mientras continuaba mirando a Alba con completa adoración.
- Sí. - Alba sonrió - se que es extraño ya que no te he prestado mucha atención. Pero quería pasar un poco más de tiempo contigo antes de irme.
