CAPÍTULO 12

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[Ignoren el traje. Concéntrense en la actitud]


[...]

Marinette

Sonrió de un modo socarrón y se acomodó al lado de ella. Respiró profundo. Por motivo de tanto atrajeo  (la misión y el modelaje), no descansaba del todo bien. Al menos eligió una agencia no tan conocida. Solo algunos transeúntes lo reconocían. Varias chicas lo miraban con giños acompañados.

Que podía hacer. Era muy atractivo.

  --- Mmm. ¿Crees que tardemos mucho? --- le preguntó su compañera. Resopló frustrado.

Seguro quiere ir a ver a su "noviesito querido".

  --- Ladynoir, no sé cuánto tardemos. --- le contestó. Vió como la mujer cruzó las piernas. El vestido ceñido mostraba lo bien que se veían. Tragó saliva. --- Además.... ¿eso qué?. ¿No es más importante la misión que.... tus... citas?

Dejó de observar a la azabache. Ella parecía no notar su nerviosismo. Rayos.

  --- Yo no tengo citas, Mi Lord. --- masculló ella esto último. Su apodo no había sonado tan amargo ántes. --- Sólo quiero dormir. La incursión anterior me dejó agotada.

  --- ¿Dormir? ¿Con compañía? --- insinuó. Creo que se estaba haciendo paranoico.

Los ojos azules de su acompañante adquirieron una llama de temer. Había sido un estúpido. Otra vez.

  --- Si duermo con alguien o no, no te incumbe. No te comportes como si fueras mi padre o hermano mayor.

  --- Yo...

  --- ¿Sabes qué? . Cállate. --- se levantó de su asiento. Un hombre le silbó. Lordbug enfureció. Casi muele a golpes al vagabundo.

Entraron al hotel. Una mujer pelirroja los atendió. Extrañada, le preguntó del porqué las máscaras. Él titubeó. Mientras tanto, Ladynoir respondió resuelta:

  --- Son cremas faciales. Somos alérgicos al exceso de calor.

Parecía ignorarlo. Preguntas tras preguntas, la recepcionista les reveló algo trascendental: Lila Rossi se había hospedado allí. Dejó el cuarto hacer 1 semana, según palabras de la chica.

Lordbug le pidió si podrían ver la habitación.

  --- Ella nos rogó si pudiéramos buscar su pendiente azul.

  --- Claro. Pero por favor, identificación.

  --- Aquí tiene. --- le extendió un carnet falso. Allí había un nombre. Hugo Zag.

Y la de Ladynoir decía: Emma Astruc.

Al entrar en el dormitorio, cada uno buscó por su lado. Ladynoir revisó en la mesita de noche. Nada. El rubio en el armario vacío. Nada de nada.

El de ojos esmeraldas no se mostró sorprendido. La verdad era que dudaba de que la mente maestra que tenía aquella castaña, pudiera llegar a cometer el error de dejar evidencia de sus actividades, en uno de los lugares en los que estuvo.

Un celular sonó. No era el suyo. La chica rodó los ojos con una sonrisa sospechosa. Recibió la llamada ante la atenta mirada verdosa de su aliado.

  --- No creí que llamarías bicho. --- ¿Bicho?. Ese era SU apodo.

La persona al lado al parecer, exigió algo, pues respondió:

  --- Ya te dije antes de irme. Está en la alacena. --- No lo podía creer. ¡Ladynoir estaba viviendo con alguien!. Caminó de un lado al otro, sintiendo una sensación horrible.

Espías En París   Borrador  [Lordbug Y Ladynoir] Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora