Las navidades de todas nuestras vidas.

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Nota de Autor.

Un lector me pidió un extra de este fic supuse que muchos estarían interesados en leerlo también por eso lo comparto aquí. Este especial se ubica después del capitulo Nieve y antes del final. Gracias a todos que leyeron, votaron y comentaron hasta el fin de esta historia.

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La luna y el sol se persiguen en un sempiterno y penitente ciclo, por las mañanas el sol aparece en el horizonte buscando a la luna, por las noches la luna aparece buscando a su sol. Solo en días especiales pueden encontrarse, la humanidad los llaman eclipses los astros los llaman amor... pero el amor dura unos cuantos latidos. Los amantes son arrancados y al separarse siempre gritan: "Te encontraré" Y el ciclo se repite sin fin.

¿Cómo podrías amarme después de mil años de ausencia?

Reflexiono mientras finjo beber un vaso de ponche adulterado gracias a alguno de mis compañeros de la academia de héroes. El mundo ha cambiado desde que me fui a dormir ahora los humanos poseen quirks pero la historia como materia no me interesa solo me interesa él. Frente a mi, Kirishima se recarga en Kacchan cerca del pino navideño y enseña esa sonrisa de sierra que tiene. Me parece que el pelirrojo es un chico cálido y hace que Kacchan se relaje y se comporte vivaz. Y yo soy lo opuesto a su amigo, poseo la piel helada y mis ojos de color sangre siempre tensan a Kacchan y le causan terror.

—¡Muérdago! —Mina aparece gritando alrededor de la sala iluminada de luces navideñas, con el pino adornado de rojo y dorado y una chimenea encendida. —¡Muérdago! —dice colocando aquella rama bajo Jirou y Kaminari.

Todos son adolescentes y saltan emocionados por obligar a la pareja a besarse. Yo no hallo sabor en esa tontería. Soy demasiado viejo incluso para ser un vampiro, solo los ignoro y prefiero ver la nieve caer melancólica a través de la ventana.

Hace más de doscientos años que no disfruto del invierno. Uso un abrigo para mezclarme con los demás pero no lo necesito. Los monstruos no sentimos ni frío ni calor. En realidad debería verme como un murciélago grande y feo que devora su propia carne y vaga lamentándose por el pecado de la inmortalidad pero no soy así, he conservado mi apariencia adolescente sin embargo...

Soy un monstruo para ti, ¿cierto, Kacchan?, desde que nos vimos me temes y me odias al mis tiempo y no sabes porque. Yo sí lo sé. No cumplí mi promesa, soy el inútil vampiro que creaste y permitió que Todoroki te matara una y otra vez, ¡No merezco tu perdón! Dije que te encontraría pero he llegado demasiado tarde. Mil años tarde...

—¡Muérdago! —De nuevo grita Mina y su alta voz me distrae de la soledad de la nieve. La chica rosa jala a Kacchan hacía el sillón donde estoy sentado. —¡Muérdago!

ᴍɪʀᴀᴅᴀ ʀᴏᴊᴀ | ғɪɴᴀʟɪᴢᴀᴅᴀDonde viven las historias. Descúbrelo ahora