El nuevo

1K 94 30
                                        


Quirón le pidió a Alex que cuidara del chico, y Annabeth también se ofreció para hacerlo. El niño de cabello revuelto se despertó varias veces. La rubia lo miraba con nerviosismo, probablemente pensaba que era él el de la profecía que les habían dicho los dioses, aunque ambas solo sabían una parte. 


El chico se despertó varias veces, pero se volvía a dormir. Annabeth le daba pudin con una cuchara mientras Alex escuchaba música sentada en una silla del otro lado de la camilla mientras cerraba los ojos intentando no pensar en nada. Entonces el chico logró mantener los ojos abiertos. 


- ¿Qué va a pasar en el solsticio de verano? - preguntó la rubia. 


Alex había escuchado a los sátiros hablar sobre algo que sucedería antes o en el solsticio de verano, y que algo había sido robado. Alex sabía que los Olímpicos solo sabían que habían robado el rayo, mas no estaban enterados que el yelmo de la oscuridad tampoco estaba con Hades. Probablemente Zeus hubiera puesto una fecha límite para la entrega de su preciado rayo, el solsticio de verano. 


- ¿Qué? - masculló el chico. Estaba claro que no sabía nada por su cara de desconcierto. 


Annabeth miró al rededor, asegurándose que nadie la oyera. 


- ¿Qué está pasando? ¿Qué es lo que han robado? ¡Solo tenemos unas semanas!


- Annabeth, está claro que el chico no sabe nada - dijo Alex con los audífonos puestos. 


- lo siento - murmuró el chico -, no sé... 


Alguien llamó la puerta. Alex volvió a cerrar los ojos con la cabeza hacia arriba en la silla, mientras que la rubia llenaba rápidamente la boca del chico con pudin. 


Quirón les pidió a ambas chicas que se retiraran, ya que el chico debía descansar. Alex se levantó y se fue, sin prestar atención a las quejas de la rubia. La pelinegra fue a entrenar, al momento de almorzar pudo ver a Grover ir a la enfermería con grandes ojeras. Como si no hubiera podido dormir, posiblemente su trabajo era proteger al chico, y el consejo le retiraría la oportunidad de ser buscador y encontrar a Pan. 


Un momento después, Quirón apareció, llamando a Annabeth y Alex a la Casa Grande, donde le explicarían al chico acerca del campamento. Alex no sabía por qué necesitaban su presencia, después de todo nunca la llamaban para cosas como esa. 


En el porche de la Casa Grande estaban Quirón y Dioniso jugando a las cartas. La rubia estaba parada apoyándose en una columna, y Alex estaba sentada en uno de los escalones que dirigían a la puerta mientras escuchaba Kiss. 


- Ese es el señor D - le comentó Grover al chico de ojos verdes, estaba susurrando, pero aún así era bastante audible -, el director del campamento. Sé cortés. Las chicas son Annabeth Chase y... - titubeó un poco - Alexandra Williams: Solo son campistas, pero llevan más tiempo aquí que ningún otro. Bueno, ya conoces a Quirón - señaló al jugador que estaba a espaldas del chico. Quirón estaba en su forma humana. 


- ¡Señor Brunner! - exclamó. 


Semidiosa y Bruja (PJO y HP) 1 LIBROHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora