Entrenamiento

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FELIZ NAVIDAD :D yo bien aquí, esperando la cena F (perdón por la demora, pero es que estaba ayudando a mi mamá a cocinar)


Había pasado un día desde que llegó al Inframundo, la mayoría de gente en ese lugar la trataban como una superiora. Al llegar apreciaron un hermoso palacio estilo rústico que para la mayoría sería oscuro y atemorizante, pero a Alex le encantaba. 


A las afueras del castillo estaban los campos Asfódelos y más alejados los campos Elíseos. A Alex le pareció deprimente ver cómo las almas paseaban de lado a lado sin sentir, todos apretujados con expresiones de aburrimiento mientras que las almas de los Elíseos descansaban en paz, felices de lograr su cometido en el mundo de los vivos. 


También se podían apreciar los ríos Aqueronte (el río de la pena), Cocito (lamentos), Flegetonte (fuego), Lete (olvido) y Estigia (río sagrado en el cual bañaron a Aquiles para hacerlo inmune a las armas excepto por su talón).


Entonces, su padre le dijo que pasara. Por dentro el castillo era aún más hermoso. Las paredes eran de piedra, y las decoraciones eran todas de colores oscuros. En el jardín se apreciaban distintas estatuas, todas eran muy realistas y tenían expresiones de terror, a Alex no le dio miedo, pero si se sintió mal, ya que algo le decía que aquellas estatuas habían estado vivas.


Entonces apareció una hermosa mujer con un vestido verde estilo griego cuyas puntas se arrastraban por el frío suelo. La mujer, al ver a Alex, cambió su expresión por una evaluadora, que rápidamente se desvaneció al ver llegar a su padre. Hades se acercó a la mujer y le plantó un beso en los labios, para luego girarse y dirigirse a su hija, quien estaba sorprendida, pero su expresión era de indiferencia máxima.


- Hija, te presento a mi esposa Perséfone, querida, te presento a mi hija Alex.


- Hola - Dijo Alex saludando con la mano, trató de sonar amable, y obviamente lo logró. Sinceramente no le molestaba que su padre tuviera esposa, él era libre de hacer su vida, pero la cara de Perséfone era de desagrado, y no se molestaba en cambiarla.


Y bueno no es que yo estaría feliz de saber que mi esposo me ha engañado y que ahora tengo que cargar con el fruto del engaño (Pensó Alex utilizando la oclumancia para que no se enteraran de lo que pensaba)


- Hola - Respondió finalmente.


A Alex no le importó.


- Hija, mañana comenzaremos con tu entrenamiento. Yo seré el primero en enseñarte. El desayuno es a las 7am, y después nos veremos en el jardín - Alex asintió.


Después de un recorrido dado por un hombre esqueleto, Alexandra fue a su habitación, que consistía en un cuarto amplio con una cama de dos plazas. Las paredes eran grises claras y las dos ventanas tenían vista a los campos Elíseos con cortinas negras que las cubrían por la noche. Había un armario con puertas de madera, dentro estaba un espacio para ropa. Al frente de este estaba una hermosa repisa dentro de la pared con muchos libros en griego, y por último estaba una puerta que conducía a un amplio baño; con una ducha, una bañera que más parecía una pequeña piscina, un retrete y un lavamanos. El cuarto era verdaderamente acogedor.

Semidiosa y Bruja (PJO y HP) 1 LIBROHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora