Kieran
Suelto un gran suspiro cargado de cansancio antes de proceder a ponerme esta tonta corbata roja.
Sé que se lo prometí a Lindy pero no hay ni una pequeña parte de mí que quiera ir a ese estúpido baile. Desde que me comporté como un verdadero imbécil con Tessa, siento que no tengo ganas ni voluntad para hacer nada. Y no hay nada que yo pueda hacer para cambiar eso. La única capaz de modificar mi situación es ella, aunque dejó en claro que no piensa hacerlo y tiene razón.
Me lo merezco.
Merezco su odio.
Lo que le dije ese día en mi habitación, la manera en que la trate... fue despreciable. Fui demasiado lejos esta vez. No tenia derecho alguno a gritarle de esa forma y reclamarle por algo que ni siquiera sabía si era verdad.
Ahora lo sé.
Supongo que podría culpar a Lindy por inventar todas esas mentiras, pero sería injusto, ya que fui yo quien decidió creerle ciegamente.
Ella me contó una historia acerca de cómo había visto a Tessa enrollarse con Ryan y hasta irse de una fiesta usando su ropa luego de pasar un buen rato encerrados en una habitación. Mencionó que habían pasado el tiempo bailando y hablando toda la noche, además, había dejado claro que era obvio que a Tessa le gustaba. Después, los vi juntos en esa cafetería y simplemente explote; entonces, Tessa y yo terminamos.
Todos esos días sin dirigirnos la palabra, actuando como completos desconocidos fueron una pérdida de tiempo y energía. Todo por mi culpa.
Gracias a mí, Tessa y ese chico comenzaron a pasar más tiempo juntos. Yo no pude aguantar verla con él, por lo que me acerqué a Lindy para, no lo sé, distraerme, tal vez. Traté de que no me importara que ellos siempre estuvieran juntos; obviamente, no funcionó. La fiesta en casa de Hunter es un ejemplo perfecto de eso.
Y luego, cuando al fin tenía una oportunidad de realmente resolver las cosas con Tessa e intentar recuperar lo que yo había destruído, abro la boca y lo arruino todo. Otra vez.
Lo sé, fui un idiota.
Hasta Lindy lo sabía. Por eso ella también se alejó de mí. No volvió a molestarme ni a aproximarse a mí en los pasillos. Ya había tenido suficiente de mí.
Pero, entonces, ¿por qué ella sería mi cita para el baile?
Es algo difícil de explicar...
Hace unos días, al finalizar la práctica de lacrosse, estaba yendo en dirección a las duchas cuando escuche unos sollozos provenientes del final del corredor. Caminé hasta allí y en ese momento la vi.
Lindy.
Estaba irreconocible, sentada en el suelo con la espalda apoyada en los casilleros de la pared, sus manos rodeando sus piernas, el cabello pegado a su cuello y el maquillaje deslizándose por su rostro en grandes gotas de llanto. Jamás la había visto así.
Parecía estar pasándola muy mal, así que me acerqué. Tomé asiento a su lado y esperé en silencio hasta que ella giró para mirarme.
—¿Estás bien? —pronuncié.
Lindy me examinó unos segundos y luego negó repetidamente con la cabeza en tanto decía:
ESTÁS LEYENDO
Ayudando al Playboy
Teen FictionTessa (Theresa) Greir, tiene un alto coeficiente intelectual, pero no es la típica nerd. Es sociable, tiene un grupo de amigos y no es una marginada. Kieran Kavinsky, popular, PLAYBOY con mayúscula porque hace lo que sea para llevarse a una chica a...
