LEAN AL FINAL DEL CAPÍTULO, porfisssssss
☆▪☆▪☆
Las cosas han cambiando literalmente de un día para otro, de formas impensadas.
Para ser sincera, creí que Kieran estaba diciendo palabras vacías cuando habló sobre tener una amistad, pero había demostrado que era en serio. Lo pude comprobar el lunes, cuando estaba en mi casillero buscando unos libros y el susodicho apareció, haciendo su gran entrada junto con sus amigos.
Todos los presentes, incluida yo quedamos estupefactos al ver que el Rey Kieran desviaba su recorrido para hablar con la plebe, que en este caso sería yo.
—Se te saldrán los ojos si sigues viéndome así. —Podía ver un atisbo de diversión en los suyos al hablarme.
Ignoré sus palabras, ya que había otra cosa en mi cabeza.
—¿Sabes que Lindy y los populares están por allá? —Ladeé la cabeza en dirección al grupito y me crucé de brazos viéndolo con una ceja enarcada.
Esbozó una sonrisa socarrona.
—Lo sé —afirmó.
—¿Y qué haces aquí?
—Hablo con mi nueva amiga.
Miré a los lados, buscando entre la gente y luego apunté a mi pecho con dramatismo.
—¿Yo?
—Sí, tú. —Tocó mi frente para darle mas significado a sus palabras. Juraría que escuché una exclamación colectiva de los presentes cuando Kieran se atrevió a tocarme. Inconscientemente, me mordí el labio inferior con cierto nerviosismo. Mi incomodidad debió ser notoria para él porque Kieran les propinó una de sus miradas que parecían tener rayos láser, lo cual le agradecí en silencio.
El timbre no se hizo esperar y sonó justo a tiempo.
—Debo ir con Lindy —comentó. Volví a mi casillero fingiendo interés en cualquier cosa que hubiera adentro —. Pero, te veo luego. —Giré hacia él otra vez. Esto es nuevo. ¿Ese que dijo un amigable"te veo luego" es Kieran? Porque yo no me lo creo.
—Claro —balbuceé sin saber muy bien qué hacer.
¿Qué diablos se supone que hacen las amigas de los playboys?, ¿siquiera hay manuales para eso? Si existen agradecería que me dijeran donde puedo comprar uno.
Mi perplejidad fue sustituida por irritación, toda la gente me veía a mí ahora que su Rey se había ido. Había muchas mandíbulas desencajadas y unas cuantas caras de espanto. La atención excesiva que estaba recibiendo y que de seguro continuarían dándome si Kavinsky seguía actuando así me sobrepasó. Estrellé la puerta de mi casillero y me fui andando por el pasillo.
Tal vez comportarme como una loca no me ayudaría a pasar desapercibida. Aunque sorprendentemente esta no era la peor parte de todo esto. Sin duda ese puesto era para Mel y Abbi.
No tardaron en arrastrarme hasta el baño de chicas y encerrarnos con la amenaza de que abrirían solo cuando les cuente TODO.
—¿Y bien? —dijo Abbi con hostilidad—. Habla —exigió.
—Tranquila —la calmó Mel palmeándole el hombro—. Tess, cuéntanos, no diremos nada si tú no quieres. Por favor, Tessi. —Blanqueé los ojos ante su cara de perrito.
Las observé a ambas, deteniéndome en cada una por unos segundos, con los ojos achinados.
—¿En serio...? Harán lo del policía bueno y el policía malo.
ESTÁS LEYENDO
Ayudando al Playboy
Novela JuvenilTessa (Theresa) Greir, tiene un alto coeficiente intelectual, pero no es la típica nerd. Es sociable, tiene un grupo de amigos y no es una marginada. Kieran Kavinsky, popular, PLAYBOY con mayúscula porque hace lo que sea para llevarse a una chica a...
