Dieciseis +18

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Contenido explícito +18

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-¿No pelearás? ¿Te rompiste algo?
-Jake. - lo jalé ligeramente del brazo.
-Lo hace por mí. - pues, obvio, Bells.
-¿Cuál es el plan?
-Este campo nos dará ventaja en la batalla. - le expliqué. - Debemos atraer a los neófitos, pero que el aroma de Bella termine aquí.
-Edward y yo nos iremos de campamento. Pero si él me lleva, percibirán nuestro aroma.
-En cambio, tu peste, es repugnante. - No ayudas, Eddie. No ayudas.
-No quieres comparar olores, cuñado. - traté de no reír.
-Amor, habla de que si llevas a Bella, ocultarás su aroma. Yo lo haría, pero no tengo un aroma exacto.
-Para mí, hueles delicioso. - me reí, sabía que mis hermanos y la humana estaban incómodos. - Bien, hagámoslo.
-Ya no me gustó la idea.
-Edward, no querrán ni acercarse al aroma. - el explicó Jasper.
-Intentémoslo. - se acercó a Jake, pero antes de abrazarlo, este me besó. ¿En qué momento comenzó a marcar territorio? No sé, pero me encanta. Jake cargó a Bella.
-Perfume de lobo en un segundo. - dijo serio.
-Corre.

Dicho y hecho, comenzó a correr. Jasper y yo nos sentamos un instante para darle unos minutos a Jake de ocultar el aroma. Edward seguía tenso y la verdad, no quería discutir en ese momento sobre lo que él tenía en contra de mi pareja. En dos segundos, Jasper y yo comenzamos a correr rastreando a Bella, pero solo conseguía el olor de mi lobo.

-Solo recogí la fetidez de un lobo. Nada más. - golpeé a mi hermano ligeramente cuando regresamos al prado.
-Nada de Bella. - me anuncié. Pero él seguía tenso.
-Funcionará.
-No es eso, Jasp. Le preocupa que su amada Bella, esté con mi novio por ahí. - Sin decir más, comencé a correr.

———
-¿Entonces?
-Iremos a cazar, pero decidimos dejarles a Bella y a Edward la casa.
-Llamaré a Leah.
-De hecho, ya lo arreglé. Al parecer Billy se quedará con Charlie, mañana se van de pesca. Jacob y tú tienen la casa sola.
-¡Alice! - grité exasperada.
-De nada. Por cierto ya te hice una maleta.

En un parpadeo, ya estaba frente a la casa Black. Con un hermoso Jacob esperándome en la entrada.

-Hola, hermosa. - dijo cuando pudo besarme.

Entramos a la casa y me encontré con todo aseado y arreglado, la mesa estaba lista para cenar; velas, los platos finos de Billy, copas, una botella de vino.

-Jake, ¿qué es todo esto?
-La cena.

Dejé mi maleta sobre un sillón y me senté donde Jacob me indicó. Había preparado algo hermoso pero no sabía el porque. Sirvió lasaña y media copa a cada uno. Jake estaba sudando y yo no entendía nada.

-Jake, todo está delicioso, pero ¿qué pasa?
-Mo, jamás creí hacer esto y la imprimación... y mi padre me animaron.
-Jake... ¿qué... - me cortó.
-Deja... deja termino. - respiró. - Morgan Cullen, llégate a mi vida a dar un total y completo giro, me equivoqué mucho al inicio, pero puedo decir que este tiempo, me dio la oportunidad de enmendar cada error, de conocerte. Aprender porque eres Morgan y dejaste la vida de Letahily atrás. El saber que aunque amas a los lobos, tu animal favorito es el zorro, que tu color favorito es el negro, que amas la ropa sencilla porque la rompes muy seguido, que amas dibujar y que tienes demasiado retratos míos. Sé que no hay nada en este mundo que te impida cumplir tus propósitos, que amas a tu familia más que a nada. Sé que tú comida favorita son las pastas, gracias a Sue. De hecho, ella me ayudó con la cena y Emily con su pay de queso. Morgan Cullen, esto suena apresurado... - sacó una pequeña caja de su saco. ¡Ay Dios! - ¿Te casarías conmigo?

Abrió la cajita y en ella un anillo brillante se hizo presente, era precioso, no era extravagante y la gema era negra, un hermoso ónix se hizo presente en el anillo. Observé a Jake, no me percaté de en qué momento de arrodilló, sabía la respuesta. Me puse de pie y lo llevé de pie conmigo, su rostro cambió, parecía desilusionado.

-Jake, si quiero.

Nos abrazamos y nos besamos como nunca. Me puso el anillo y me siguió besando como loco.

-Alice estará fascinada, querrá hacer una mega fiesta.
-No me importa, me importa que aceptaste. Una cosa más. - sacó una llave del bolsillo. - Cuando todo esto acabe, te enseñaré nuestra futura casa, los chicos me ayudaron a construirla y está cerca de Emily. La amarás.
-Piensas en todo, Black.
-Te amo, Morgan.
-Te amo, Jake.

Estaba sorprendida, emocionada y asustada. Pero estaba segura de una sola cosa, lo amaba, más que a nada. Terminamos de cenar y mientras él recogía los platos, me dirigí a ponerme la pijama. Observé el anillo, no me lo quitaría, definitivamente no.
Al abrir la maleta ahogué un grito.
Alice.
Mi pijama de Chimuelo no estaba, en cambio se encontraba un conjunto de encaje, la mataría. Me puse el conjunto de encaje, negro para variar y me encaminé a la habitación de Jake.
Al entrar y recargarme en el marco de la puerta sus ojos se abrieron como platos. Rápidamente cerró las persianas y se dirigió a mí. Se encontraba con un pants gris y sin camisa

-Espero que sepas que eres hermosa.

Sus labios atraparon los míos ferozmente, me apretó a la pared y nuestros sexos se rozaron, logrando que mis piernas temblaran con el contacto. Jake al darse cuenta de eso, me tomó de lo muslos y me cargó enredando mis piernas a su cintura. Se movió torpemente hacia la cama, aún besándome, esta vez más rápido.

-Perdona el espacio.

Lo callé besándolo de nuevo, claramente el espacio no me importaba, me importaba estar con él. Sus besos viajaron a mi cuello y sus mano encontraron el camino por debajo de la delgada blusa. Mi cuerpo se encontraba en un gran conflicto, me desvanecía por sus besos húmedos en mi cuello o sus manos recorriendo mi abdomen y sonando mis pechos por encima de la delgada blusa.
En dos segundos, la espantosa blusa desapareció y mis pechos quedaron libres. Jake me miraba deseoso y no requería de mi don para saber que todo el cuarto olía a deseo. Una de sus manos comenzó a masajear uno de mis pechos, mientras se introducía el pezón en la boca y realizaba maravillas con su lengua.
Algunos segundos después cambió, yo solo sentía placer y como mi parte íntima se mojaba rápidamente, ¿esta era una ventaja de recuperar mi humanidad? Creo que si.
Después de jugar con mis pechos, sus besos bajaron hasta el borde de las bragas.

-Estás muy mojada, Mo.

No podía emitir palabra alguna, me mordí el labio para tratar de ocultar el gemido, pero cuando atrapó la brava con sus dientes y comenzó a bajarla, es gemido salió.
Era mi turno de jugar, aproveché mi fuerza y lo puse a él debajo de mí, besé su cuello, su torso, mordí el lóbulo de su oreja y bajé hasta llegar al dichoso pants, puse mi mano él, siento la gran erección. Sin dudarlo un segundo bajé el pants.
Si que era enorme. Eso le bastó a Jake para voltearnos nuevamente y ponerse sobre mí.

-¿Lista? - me preguntó nervioso y asentí.

Se acomodó, poco a poco fue metiendo su enorme miembro en mí, con una mano se sostenía y con la otra tomaba mis muñecas sobre mi cabeza. Ambos gemimos de placer cuando entró completamente a mí. Me miró a los ojos y ambos supimos la respuesta a eso. Comenzó a moverse, primero lento y después aumentó la embestidas, los gemidos se escuchan en cada rincón de la casa. Sus labios se acercaron a mi cuello, empezó con ligeros besos, sin dejar de moverse y me mordió. Me había marcado, me ha vuelto completamente suya y de nadie más.

-Te amo, Mo.
-Te amo, Jake.

Cuando estuvo a punto de terminar se retiró y terminó en mi abdomen. Me veía preocupado, yo creo que por la mordida. Lo vi serio y le dije...

-Más te vale traer algo para limpiarme, cariño.

You (Jacob Black)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora