Para las siete treinta al fin pudo dejar la pluma y dirigirse al baño para empezar a arreglarse, después de echar un ojo a su ropa descartó los jeans y la camiseta que tenía pensado usar esa noche, en cambio eligió unos pantalones anchos que se adherían a su trasero y una camiseta marrón chocolate con un profundo escote en V, con un buen sostén los pechos quedaban perfectamente definidos en el escote, se maquilló y cambio el color de su cabello por un rubio cobrizo, después de unos segundos dio unos pasos atrás para observarse y le gustó lo que vió, tuvo que asumir que su constante imagen simplona quizás habia colaborado con que Bill cayera en los brazos de la chica francesa, la única culpable en todo eso era ella, siempre mas preocupada en sus logros académicos que e su imagen personal, lamentablemente eso era algo de lo que ella no podía cambiar, había demasiada gente a la que defraudaría si de un día para otro decidía quitarle tiempo a sus estudios o dedicarse más a sí misma y definitivamente no sabía como balancear las cosas, pero esa noche... esa noche disfrutaría sin inhibiciones... claramente lo estaba haciendo por despecho, pero dedicaría otro día a analizarlo. De entre sus cosas sacó un pequeño bolso al que le hizo el hechizo de expansión indetectable que Hermione le había enseñado, en ella guardó una muda de ropa y un par de zapatos de tacón para cambiar los cómodos que llevaba, también cargó todas las botellas de poción para la resaca que había acumulado, de seguro las terminarían usando todas, en último momento cargó también el regalo de Cassiopea y el regalo de Bodas, se colgó la cartera al hombro antes de ajustarse la capa y desaparecer.
-Vaya- exclamó Cassiopea al verla llegar- pensé que no llegarías.-
-No me lo perdería por nada- respondió Sophie dejándose envolver por el abrazo, antes de lo que se esperaba todas las chicas rodearon a Sophie para saludarla.-
- Vine con Bill hasta aquí- dijo Ginny después de saludarla- me preguntó unas mil veces que teníamos planeado para hoy.-
-¿Qué le contestaste?
-Le dije que el equipo de Quidditch de Italia llegaba cerca de las diez, no le agradó mi respuesta.- las carcajadas de todas las mujeres presentes se hicieron escuchar, la noche se ponía cada vez mas a tono y el lado de la mansión que estaba destinada ala despedida de Cassiopea contaba con hechizos de calefacción, las bebidas iban de un lado al otro mientras las chicas se dedicaban a bailar, a las horas de haber empezado, unas amigas francesas de Cassy llegaron anunciando una sorpresa para más entrada la noche.-
-Mi suegra dice que para la medianoche debemos estar todos en las camas.- comentó Cassy mientras volvia a cambiar de vaso, aunque cada que uno tocaba la mesa volvía a llenarse mágicamente.-
-¿Qué es lo que estamos tomando?- preguntó Luna con la voz un tanto rasposa.-
-Es un trago muggles – comento Alana – le dicen Daikiri, se hacen con distintos jugos de frutas.-
-No me digas- intervino Sophie volviendo a llenar su vaso- al ser dulces son bastante engañadores.-
-Sobre todo estos que están hecho con vodka- comentó Ginny riendo, Hermione se llevó la mano a la cara.-
-Debemos parar o mañana estaremos hechas un desastre- la castaña ya empezaba a arrastrar un poco la lengua- si Charlie me ve...
-Charlie esta en la despedida de Theo y de seguro no están tomando sodas- regaño Cassy- mañana nos ocuparemos de mañana, hoy estamos celebrando- sin decir nada más y con un movimiento de varita la música subió de volumen. Alana y Ginny hechizaron el techo para que cayera sobre ellas unas burbujas de jabón mientras bailaban, nada parecía importunar al grupo de chicas que celebraba la última noche de soltería de Cassiopea Black. A las once en punto las puertas de la mansión se abrieron para dar paso a un grupo de bailarines disfrazados de vaqueros, quienes ejecutaron una coreografía haciendo que la novia quedara en medio de ellos, la joven bruja giraba bailando con los hombres con los brazos en alto, claro efecto de todo el alcohol que había ingerido. Después de dar su atención exclusiva a la novia los bailarines empezaron a repartirse entre las chicas presentes, ellos eran cinco y las chicas eran ocho así que el reparto no fue del todo justo. Uno de los bailarines de brillante cabello rubio fijo sus ojos en la bella bruja de ojos verdes y cabello color cobre, se acercó a ella con paso decidido mientra ella le retenía la mirada.-
-No puedo decirte mi nombre- dijo con voz grave acercándose demasiado a ella- pero me encantaría saber el tuyo.-
-¿Por qué no puedes decirme tu nombre?- preguntó ella sintiéndose orgullosa de no arrastrar la lengua, en el fondo de su cerebro atiborrado de alcohol recordó la promesa que le había hecho a Bill sobre mantenerse alejada de los hombres, con poca coordinación de piernas intento dar un paso atrás y trastabilló, hubiera caído sentada si el bailarín no la tomaba por la cintura.-
-Porque estoy en un personaje ahora mismo- respondió mirándola más de cerca- arruinaría la magia.-
-Nada podría arruinar la magia- contradijo ella sin entender del todo que el chico podría tomar eso como un burdo coqueteo.-
-¿No me dirás tu nombre?
-Nop- respondió ella llevando las manos a los fuertes ante brazos del chico- pero de seguro si volvemos a cruzarnos después de esto tendrás más posibilidades de reconocerme que yo a ti.-
-¿Estás desafiándome?- un brillo encantador remarcó los ojos turquesas del hombre.-
-No lo sé- respondió ella intentando deshacer el abrazo del bailarín- ¿te sientes desafiado? – ¿que carajos dijo? De seguro era el vodka hablando.-
-La verdad que si- la voz de él se escuchó suave como el terciopelo- me gusta un buen desafío- el joven acercó su boca al oído de la chica- puedo sorprenderte de lo rápido que podría encontrarte.-
-No creo que puedas en realidad, creo que eres de los chicos a los que se le va el entusiasmo cuando abandonan sus máscaras.-
-Podría sorprenderte y mucho.-
-Podrías intentarlo- retrucó Sophie, él sonrió. En ese momento el que parecía coordinar el grupo llamo a todos los bailarines para un último baile antes de que el tiempo se terminara.-
-¿Podrás mantenerte en pie?
-Pude vivir sin tus brazos hasta hoy – dijo Sophie sonriendo – ahora vete en paz- él rió y eso hizo que unas arruguitas se formaran alrededor de los ojos que dejaba ver la máscara, soltándola se dirigió al grupo de bailarines para empezar la coreografía.-
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-¿Las chicas tuvieron bailarines?- la pregunta escapo de la boca de un Draco bastante entonado.-
-Sip- respondió Theo, también en las mismas condiciones- a una de esas brujas se le ocurrió esa genial idea- la voz de Theo era rasposa- ¿Cómo no se les ocurrió a ustedes?
-A ellas tampoco debió de ocurrírsele- se quejó Charlie antes de sentarse- si querían ver hombres... cada una tiene el suyo- el pelirrojo buscó con la mirada a Bill quien apretó las manos con tanta fuerza que los nudillos se volvieron blancos.-
-¿Cómo lo supiste?- peguntó George sintiendo que la noticia de que en la fiesta en la que estaba su novia habían llegado bailarines lo dejó sobrio de golpe.-
-Envié a mi elfo a espiar- admitió el castaño- Eran cinco súper hombres llenos de músculos y sin camisa.-
-Mañana tendrán que dar muchas explicaciones – sentenció Bill apretando los dientes.-
-Así como nosotros deberemos explicar como es que sabemos lo que ellas estaban haciendo.- recordó Theo volviendo a cargar un vaso-así que mejor no les reclamamos nada.- el murmullo general de malestar se esparció por todo el salón, a los hombres no les quedó más que asentir.-
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La esperanza
FanfictionEl perdió la fe en la vida desde antes de la guerra. Ella perdió gran parte de su vida en la ultima batalla. Ambos se necesitaban sin saberlo. El destino tiene sus tiempos y sus estrategias y ellos se seguirían encontrando hasta que al fin se pudie...
