Orgullosa, ambiciosa y muy atractiva.
Esa es Irina Romanova.
Una mujer que aunque la vida la quiera avasallar, no se deja pisotear fácilmente.
Reconocida empresaria y dueña de varias empresas internacionales, Irina tiene todo lo que una chica de su...
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IRINA:
La brisa fría recorre mi cuerpo y el no estar con un abrigo apropiado termina por erizar completamente mi piel.
A penas salí vi que varios guardias me seguían, pero evadi a cada uno, lo único que quería era estar sola, y consiente de que Viktor no me daría esa libertad, lo tomé por mi misma.
Tampoco fui tan estupida en pensar en escapar, porque no conozco este lugar y antes de llegar a mi destino, seguramente Viktor ya habría mandado a matar a mi familia, tengo que pensar muy bien con la cabeza fría, y el estar sola me ayuda.
Desde que llegué aquí no tuve contacto con nadie. No manejo redes sociales ni mucho menos sé que es lo que está pasando con mi familia. No sé absolutamente nada, eso me tiene cada vez más preocupada y en cierto punto... Histerica
Luego de refrescar mi cabeza un rato, regreso a aquel lugar. El solo hecho de cruzarlo me repugna, me da asco y vuelvo a convencerme de que si no hubiera conocido a este tipo, probablemente ahora estaría tomando una copa de vino en mi departamento, mientras me paseo en bata por todo el lugar, sin mas preocupaciones que llegar a tiempo a la empresa al día siguiente...
Suspiro pesadamente cuando todos los recuerdos vienen a mi mente...
Me adentro aun más y encuentro al ruso tomando un trago de lo que sería vodka.
— ¿Ya se te pasó el berrinche? — pregunta apenas me ve.
— Solo quería tomar aire... Aun así era innecesario matar a esa niña — resuelvo y pido lo mismo que él.
Inmediatamente me entregan el vaso.
En un movimiento rapido se voltea y toma mi barbilla con su mano.
— Así es la mafia, y debes aprender de ella si no quieres morir siendo la presa – en un movimiento diestro toma mis labios como suyos en un beso necesitado.
No lo rechazo, al contrario, le sigo el juego y le demuestro que puedo ser todo esto y mucho más. Que el hecho de tenerme aquí no significa que me pueda doblegar.
Sus labios fríos se mueven sobre los míos y el sabor a Vodka llega a mí de manera exquisita.
— Vamos, que debo presentarte a mis más grandes accionistas — suelta mis labios y relame los suyos.
— Bien... — de mala gana dejo mi vaso en la encimera.
Me toma de la mano y camina junto conmigo hasta adentrarme en un pasillo alejado de lo que sería la atracción principal.
Señoras y señores, con ustedes la parte ilegal de toda esta farsa...
Llegamos hasta una puerta de madera, al abrirla lo primero que veo es una mesa grande y alrededor suyo se encuentran sentados muchos hombres, en las piernas de algunos se encuentran chicas sentadas con muy poca ropa, como las que están en la planta baja.