Capítulo 31

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ETHAN:

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ETHAN:

Le mentí...

Soy un imbesil por jugar tan sucio con ella.

Mi objetivo era simple, engañarla, enamorarla y quedarnos con la empresa.

Pero algo salió mal: Ella

Yo fui quien se enamoró y empeoró todo, fui muy estúpido al pensar que ella no se daría cuenta y que también se enamoraría de mí.

Debo sacarla de allí

Camino por los oscuros pasillos de la mansión. La Cosa Nostra no es una mafia que se toma a la ligera. Por ahora están liderando a las familias más importantes y ricas de toda Italia.

Además de ser los enemigos más importantes de los rusos.

Desde que me uní no han hecho más que mandar y mandar, como si no valiera más que todos sus hombres juntos, saben el poder que tengo y es por eso que no me sacan, ni me asesinan.

Llego al despacho de Salvatore Maggadino, el nuevo Capo de Italia, mi nuevo jefe y ejecutor.

Juntos, hace años lideramos la emboscada que dejó débiles a los rusos, es por eso que Viktor me odia tanto, piensa que lo engañe para lograr mis propios objetivos.

En cierto punto es verdad...

— Pensé que ya no vendrías — habla despectivo

— Aquí me ves... — suelto desafiante

— Al parecer aun no aprendes tu lugar — suelta con asco, Carlo, el consigliere.

— Y tú sigues siendo el mismo lamebotas — ironizo.

Carlo viene hacia mí con la intención de golpearme, mientras me mantengo en mi lugar y con la cabeza en alto.

— Es suficiente — grita Salvatore autoritario — Ethan — se dirige a mí — ¡Te dí una tarea y tiraste tres meses a la basura! — grita — No pudiste hacer algo tan simple como enamorar a una mujer

— Los rusos...

— ¡La tienen! ¡Y ahora es la puta de Viktor! — golpea la mesa.

— ¡No te atrevas a hablar así de ella! — pierdo los estribos y voy directo a su lugar con la intención de golpearlo, pero Carlo se interpone en mi camino.

No es obstáculo para mí, por lo que le agarro del cuello de la chaqueta y en un movimiento rápido mi puño choca contra su rostro.

Cae al suelo y voy directo a Salvatore. Dos más me toman por detrás, inmovilizando mis brazos.

— Olvidé que te quitaron a la zorra... — se lamenta hipócritamente.

— Haré que te arrepientas bastardo — suelto con asco.

INQUEBRANTABLE [+18] PRIMERA PARTEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora