Orgullosa, ambiciosa y muy atractiva.
Esa es Irina Romanova.
Una mujer que aunque la vida la quiera avasallar, no se deja pisotear fácilmente.
Reconocida empresaria y dueña de varias empresas internacionales, Irina tiene todo lo que una chica de su...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
IRINA:
Misha entra a la habitación y cierra la puerta por completo.
— ¿Tú que haces aquí? — pregunto a la defensiva.
No me hace el más mínimo caso y se sienta en la cama sin que la haya invitado.
Ya entiendo porque son familia... Ninguno tiene el más mínimo respeto por lo que digo, solo hacen lo que quieren.
— Misha, no estoy de humor para otra tortura, por favor, vete, ya nada es suficiente, me quitaron todo.
— Justo por eso vine — responde cortante.
— Si viniste a burlarte, pierdes tu tiempo. — le muestro la puerta, esperando a que capte lo que quiero.
— Vine a ayudarte... O bueno, ofrecerte mi ayuda — me mira directo a los ojos.
— Debo decir que no esperaba que digas eso, pero que tampoco soy tan estúpida como para creerte. Así que ya vete por favor.
— Te estoy hablando muy enserio, quiero ayudarte a salir de aquí — responde serena
— ¿cuál es tu garantía de que no irás con tu hermano a decirle todo?
— Mi vida — responde indiferente — Para vivir en esta familia, estas destinado a hacer un pacto de sangre por sangre, no importa que seamos familia, Viktor me mataría si te ayudara a escapar.
— Eres su hermana, así que no te creo nada.
— Ahora mismo estoy dejando mi lealtad por un caño, solo para ayudarte. Prishka te lo dijo, ¿no...?. — camina de un lado a otro por la habitación — Somos hermanas, no de sangre completa. Pero al fin y al cabo hermanas del mismo progenitor — dice esta última palabra con asco — Me estoy arriesgando por ti, y estoy tirando mi reputación en los Nikiforov, por ti. Si eso no es suficiente, puedes delatarme cuando quieras y solo entonces verás que digo la verdad por que ya estaré muerta.
— Te delataria ahora — la reto
— Hazlo — me mira con cautela, esperando a que salga por esa puerta — Desde el momento en que crucé esa puerta tuve en cuenta que estoy dispuesta a morir y no haré absolutamente nada para que tengas compasión de mí, si quieres delatarme, anda, hazlo. No tengo nada que perder. — resuelve tranquila.
— Aún no entiendo porqué me quieres ayudar
— Es fácil, porque yo también me quiero salir de esta mierda
— No te entiendo... Si tu eres la que más disfruta matar gente.
— ¿Y solo por eso, crees que es un paraíso para mí? — ironiza y ríe — llevaremos la misma sangre, pero no el intelecto — continúa riendo hasta que toma su estómago por el dolor — Irina, tú no entiendes nada, ¿cierto...?, esto no es vida, no sabes las veces que quise salir de aquí con "permisos", no sabes lo que tuve que hacer para poder ganarme un nombre en un Maldito mundo dominado por hombres que se creen el culo del mundo — alza la voz — Y aun así no estar satisfecha porque te ven peor o inferior a tus "hermanos" que lo único que hacen es decirte en la puta cara que todo lo que haces está mal.