Capítulo 63

617 85 16
                                        

Naoko PoV

Sentí la aspereza de la tierra contra mi piel. Medio segundo después no habría sido capaz de esquivar el gran bloque de roca que se abalanzó sobre mi.

La mitad del tiempo destinado a la primera prueba del examen de licencia provisional  ya había pasado, y de alguna manera había logrado esquivar a aquellos que habían intentado capturarme. Eso hasta ahora.

El chico grande y de mirada firme que se había empeñado en hacerme retroceder a través de sus constantes ataques no se detenía para darme ni un respiro. No necesitaba atraparme si podía arrinconarme hasta el área de captura de su equipo.

Yo ya estaba exhausta, y al ver que levantaba la mano en un breve movimiento para extender otro bloque de roca contra mi, a penas  y pude reaccionar a tiempo; moviendo la mano desde donde estaba tirada en el suelo para detenerlo. No podía dejar de agradecer a Shoto por los entrenamientos con los bloques de hielo. Era lo que me había salvado hasta ahora de salir disparada hacia atrás.

Sin previo aviso, el chico levantó su otra mano, causando otro gran bloque, que se abalanzaba sobre mi a toda velocidad. No podría con dos. Estaba acabada. Cerré los ojos esperando el impacto que me mandaría a volar.

—¡Naoko! —. Escuché la voz de mi amiga Kaori desde atrás, entre el murmullo de las batallas individuales, al tiempo en que abría los ojos dándome cuenta de que aun nada me había dañado. Kaori estaba deteniendo el bloque de roca con su campo de fuerza—. ¿Qué esperas? ¡Ponte de pie!

Saliendo de mi ensimismamiento apoyé nuevamente los pies sobre la tierra, mientras veía como los dos bloques de roca desaparecían.

—¡Hará más!—, le advertí a mi amiga, que llegaba a mi lado recuperando el aliento—. ¡Ten cuidado! ¡Intentará empujarnos hacia su base!

—¡Ya lo se! —y un instante después un bloque de roca del tamaño de un camión se levantó en nuestra dirección.

Ambas dimos un grito. Kaori y yo extendimos las manos hacia adelante. Ella creó un campo de fuerza que contuvo por un momento la roca mientras yo empujaba con fuerza para que no nos aplastara.

—Maldita sea, está arrastrándonos...—dije entre dientes al ver que nuestros pies se resbalaban sobre la tierra levantando polvo.

Kaori soltó un grito de frustración.

Esto era malo. Estábamos a metros de la base del equipo enemigo, un poco más y quedaríamos atrapadas ahí hasta que alguien viniera a rescatarnos. Si es que alguien alguna vez lo hacía.

Levanté la vista solo para darme cuenta de que nuestro equipo iba perdiendo. La mayoría de los rojos estaba atrapado en la base de los del equipo azul. Si seguíamos así perderíamos en serio.

Tiene que haber una forma...

—Rayos, si supiera donde está, podría enviar un campo en su contra y noquearlo... —se quejó Kaori a mi lado frustrada mientras veíamos que el bloque se acercaba cada vez más.

—Eso es. Kaori tengo una idea—. Mi amiga me miró, ávida por hacer algo para salvar nuestro pellejo.

Le expliqué brevemente el plan. Tal como nosotras no podíamos verlo a él, el tampoco podía ver lo que nosotras hacíamos, pues el bloque de roca también bloqueaba su visión de nosotras. 

—¿Segura podrás contenerlo sin usar las manos? —dudó mi amiga por un instante.

Intenté sonreír, a pesar de que hasta contener la respiración era difícil.

—Tranquila—le dije a penas—. No necesito las manos para mantenerlo a raya—, le confesé mientras apoyaba una rodilla en el suelo resistiendo la fricción de esta contra el suelo mientras seguíamos siendo arrastradas— Mi fuerza bruta no viene de mis brazos...—. Con un esfuerzo descomunal dejé de apuntar las manos hacia el bloque y sentí que me desestabilizaba por un breve instante, solo para recuperar el equilibrio al momento en que apuntaba a mi cabeza—. Mi fuerza viene de aquí.

Kaori sonrió asintiendo. Agradecí al cielo porque estábamos en el mismo equipo y, después, entrelacé mis manos formando una pequeña superficie donde ella podría apoyar su pie. La lanzaría en el aire lo suficientemente arriba como para que pudiera ver al sujeto que nos arrinconaba y noquearlo con uno de sus ataques bala por sorpresa.

En el momento en que Kaori dejara de sostener la roca con su campo de fuerza, todo ese peso caería sobre mi. ¿A caso había pensado bien esto? ¿Podría sostener esa gran roca del tamaño de un camión al tiempo en que lanzaba a Kaori en una dirección totalmente diferente? O ¿terminaría a caso aplastada por el bloque de roca mientras ella caía sin control?

¡Basta, no es momento para dudas ni inseguridades! ¡Deja de dudar y hazlo!

Kaori puso su pie en mis manos y yo la empujé con violencia hacia arriba. Sentí como la fuerza de empuje del bloque me daba de lleno en el cuerpo haciendo que retrocediera varios metros, pero pude redirigir mis manos hacia él y contenerlo antes de que me golpeara. Sentí como mi rodilla apoyada en la tierra sangraba al ser arrastrada sin piedad y apreté los dientes tomando fuerzas del aire en mis pulmones. Solo uno segundo, Naoko, no pierdas.

—¡Basta ya! —gritó Kaori en el aire mientras lanzaba un campo de fuerza del tamaño de un balón de basquetbol en dirección a nuestro oponente.

El muro de roca se deshizo en el suelo y yo me desplomé hacia adelante, exhausta. Escuché a Kaori gritar en el aire mientras caía. Si no la frenaba se estrellaría contra el suelo. Pero mi cuerpo aun no podía moverse.

No. Depende de ti ahora.

Y en ese instante fue como si el tiempo se detuviera y mi cerebro fuera capaz de escanear todo a su alrededor. De alguna manera supe donde estaba Kaori sin tener que mirarla. Aun extremadamente cansada para moverme y sin entender del todo lo que me ocurría, solo susurré: "Alejar". Eso fue suficiente para que mi amiga quedara suspendida a un metro del suelo sin estrellarse con él. Liberé su cuerpo un momento después.

Ella, cayendo de pie, corrió hasta mi para ayudarme.

—¿Estás bien? —me preguntó al ver que me sangraba la nariz.

—Si.

Sin convencerse, Kaori solo miró a nuestro alrededor, preocupada.

—¿Puedes mandarlo a volar directo a la base? Perdemos—, me pidió refiriéndose al muchacho que recién había noqueado.

Supe donde estaba sin mirarlo. Un movimiento de mi mano y el sujeto que nos había atacado salió disparado hacia la base del equipo rojo. El marcador entonces cambio a 38 Azul / 23 Rojo.

En la nube de mis pensamientos y dentro de mi confundida cabeza, agotada aun por el esfuerzo que había acabado de hacer, a penas cabía el espacio para el asombro por lo que estaba ocurriéndome.

De alguna forma había logrado la capacidad de sentir cada partícula a mi alrededor, cada cosa que me rodeaba, tierra, personas, aire, ataques. Todo. Aquello que se alejaba y acercaba de mi cuerpo estaba a mi alcance sin que yo necesitara siquiera dirigirle mi completa atención. Se sentía como si el tejado que marcaba el tope de mis habilidades se hubiese roto, y ya no tuviera un limite de alcance. Como si hubiera desbloqueado una barrera en mi fuerza. Sin embargo, me sentía muy mareada. No quería abrir los ojos o las nauseas me vencerían. Y no sabía por cuanto tiempo más permanecería consciente en este estado de omnisciencia. Cada segundo era agotador.

Sentí que Kaori me llevaba apoyada en sus hombros.

—Solo con él no bastará para ganar... —dijo entre dientes, pesando en la forma de salir de esta.

La desesperación en su voz me dio energía extra, haciéndome volver a concentrarme en la prueba. Aun con los ojos cerrados por el mareo me puse de pie derecha. Ganaríamos esto. No podíamos perder. No lo permitiría. 

Tenia que haber una forma de dar todo esto vuelta ¿no?

Luna ~ BNHA Todoroki FanficDonde viven las historias. Descúbrelo ahora