Noah:
Anoche estuve haciendo apuestas conmigo mismo sobre si Zoe llegaría temprano a mi oficina o no. Me sorprendí bastante cuando entró y de cierta forma, me sentí tranquilo. La miro y no puedo evitar pensar que es bonita; si quisiera, podría ser extremadamente popular, pero aquí está, hablándome diligentemente de lo que ella piensa acerca de la nueva planificación. Es rápida, inteligente y eficaz, así que terminamos rápidamente los pendientes. Intento imprimir los informes, pero la máquina no funciona y ella se ofrece a ir a la sala de impresiones.
Sale de la oficina y a los pocos minutos tocan la puerta. Me pongo de pie rápidamente pensando que olvidó sus llaves y que quizás se le quedó algo.
- Está todo bien? -digo mientras abro la puerta-
Me encuentro con un chico y siento que al verlo la sangre en mi cuerpo comienza a hervir
- Qué desea? -pregunté cortante-
- Buenos días, soy Milo Ford, estoy buscando a Zoe -hace el amague de inclinarse y mira por sobre mi hombro hacia adentro de mi oficina- Debo entregarle algo
Entrecierro aún más la puerta y no le doy cabida para que husmee en mi despacho
- Zoe? -pregunté-
Él me mira, frunce levemente el ceño y aprieta un poco el puño; lo sé porque ese gesto hace que lo que trae en sus manos haga un sonido. Me percato de que trae un paquete, es una bolsa de papel. Dijo que debía entregarle algo a Zoe y asumo que tiene que ser eso
- Sí, Zoe, Zoe Smith -me responde algo cortante- debería estar aquí
- Oh, veo que estás bastante informado -digo desafiante- ella no se encuentra en este momento
- Ya se fue? Pensé en no llamarla porque creí que estaría trabajando, pero siendo ese el caso... -veo que saca su teléfono móvil-
Supongo que la llamará y no sé por qué, pero no quiero que hable con ella en frente mío
- Salió a hacer un trámite; sigue trabajando. Puede que esté ocupada ahora mismo -mientras lo digo, veo que se detiene- Qué necesitas?
- Ya se lo dije, debo entregarle algo -me muestra el paquete que tiene en su mano-
- Ya veo... no sé cuánto tardará
Miento, porque sé que debería volver pronto
- mmmm entonces quizás podría -duda unos momentos- Dejarlo aquí para que se lo entregue cuando regrese
- Claro -quito la bolsa de papel de sus manos- Pero espero que no se vuelva a repetir; no soy encomendero de nadie
Ríe con sarcasmo ante mi comentario
- Por supuesto, lo intentaré -replica-
Cierro la puerta en sus narices y camino algo ofuscado hacia mi escritorio. Entonces arrojo el paquete sobre la mesa y salta una caja de lo que parece ser un medicamento. Quizás ella está enferma... a decir verdad sí la vi un poco pálida. Tomo la cajita con la idea de introducirla nuevamente en la bolsa de papel; al tenerla en mi mano le echo un ojo y puedo leer el rotulado: "anticonceptivos orales". Qué? Qué mierda es esto? Mi cabeza da vueltas y no sé qué pensar. Ella se está cuidando? Eso debería ser bueno, ya que hasta ahora no he aclarado con ella el tema del preservativo que encontré bajo mi cama, pero estoy molesto, verdaderamente molesto. Por qué Zoe se está cuidando? Las tomaba desde antes? No lo creo... Era virgen cuando estuvo conmigo; no tiene sentido que una chica que no ha tenido experiencia sexual las tome. Entonces las ha comenzado a utilizar ahora? Y por qué? Planea seguir teniendo sexo? El solo hecho de pensarlo me revuelve el estómago y me llena de indignación. Pero con quién, acaso ese mocoso es su novio? Dejo la caja dentro del paquete y puedo observar que adentro hay otras dos cajas iguales. Me siento y trato relajarme, pero maldita sea! No puedo; la situación me tiene completamente irritado. Respiro una y otra vez mientras intento convencerme de que lo que acabo de descubrir es algo positivo. Sí, eso es. Ahora ya no tengo de qué preocuparme. Cuando Zoe vuelva actuaré con naturalidad tal y como lo hacía antes de que ella se fuera. De pronto, la puerta se abre y ella aparece. Vamos Noah, tranquilidad, calma y espontaneidad... Le hago saber que vinieron a dejarle un paquete; ella lo toma y al juzgar su reacción, puedo ver que ella no quiere que yo sepa lo que es, pero para su mala suerte yo ya lo vi. Su actitud nerviosa me hace perder los estribos y termino preguntándole si ese crío es su novio. Ella no responde de inmediato y no sé por qué, pero me da una pequeña punzada en medio del pecho. Realmente no quiero escuchar que sí lo es, prefiero calmarme y poner en orden mis ideas, así que le digo que se retire.
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Fruto del Deseo
RomanceZoe Smith es una estudiante universitaria muy diligente y estructurada; está empecinada en planificar su vida sin que nada se salga de control. Todo iba según lo esperado, hasta que una noche se deja llevar por la pasión y el deseo. Es así como acab...
