Noah:
Pasé por una floristería y compré un ramo de rosas blancas para ir a visitar a Megan al hospital. Iba a ir directamente, pero no me quiero topar con Adam; se dará cuenta que traigo puesta la misma ropa de ayer y probablemente me preguntará el motivo, entonces, cuando le cuente, me hará bromas el resto del mes. Lo llamaré y si me dice que irá al hospital o que ya se encuentra allá, pasaré a mi apartamento a cambiarme de ropa antes de ir, de no ser así, iré enseguida.
Marqué un par de veces y Adam no respondió. Claro, ahora recuerdo que mencionó que tenía algo programado para el día de hoy. Me subí al automóvil con la idea de ir directo a ver a Meg. Puse algo de música y comencé recordar la noche anterior.
Ayer, en cuanto salí de la universidad, me fui a una cena con amigos; después de comer y charlar, uno de ellos propuso llevarnos a conocer su nuevo bar, el cual había inaugurado hace pocas semanas y así beber unos tragos. Extrañamente Adam no se sumó ya que dijo que debía levantarse temprano el día de hoy. Bruno tenía una cadena de bares y discotecas, así que no fue de extrañar que cuando llegamos al lugar, estuviese lleno de gente. Nos sentamos, trajeron los tragos, y al cabo de unos minutos nos abordaron unas chicas a las que sinceramente, no les presté atención. Mis amigos se levantaron de la mesa que habíamos reservado y fueron a bailar. Yo decidí quedarme sentado; terminaría lo que me quedaba en la copa y luego me marcharía
- Y tú, no te animas a bailar? -dijo una sensual morena con acento español acercándose a mi oído-
- No -dije tajante mientras bebía un poco-
- Vale, entonces a mí tampoco me apetece hacerlo -se sentó a mi lado y cruzó la pierna en mi dirección, rozando su pantorrilla con la mía-
- Terminaré de beber esta copa y me iré - le anuncié-
Ella rió ante mis palabras y apuntó la botella de vino que estaba en la mesa
- Te molesta si te acompaño con una copa? -preguntó coqueta-
- Como quieras
La chica se levantó y se posó delante de mí. Se inclinó hacia adelante para alcanzar una de las copas y la botella de vino, lo que hizo que su trasero quedase frente a mi rostro. Sin dejar la posición en la que se encontraba, me miró hacia atrás y volvió a sonreír para luego sentarse a mi lado nuevamente.
- Vamos chacho, no seas tan serio. Ves la mesa de allá? -apuntó hacia una esquina- He venido aquí solo para intentar ligarte -me guiñó un ojo y me acarició el cabello-
Vaya, si hubiese sabido que salir por unos tragos terminaría de manera tan aburrida, no hubiese venido
- Mi nombre es Zara. Tú eres...?
- Noah -contesté en seco y me empiné lo que quedaba en mi copa para vaciarla- Bueno, fue un gust...
- Oh, vamos tío, es en serio? -dijo interrumpiéndome- Seré sincera, Noah. Estoy acá de vacaciones y creo que eres el chico más guapo que he visto desde que llegué. No estoy interesada en charlar, saber de tu vida, tener algo serio o pedir tu número de teléfono para volvernos a encontrar. Solo me acerqué rogando que no fueses gay y por la forma en la que me viste el culo, dudo que lo seas. Iré al grano -bebió de un solo sorbo la copa que acababa de servirse- Estoy quedándome en el hotel que está aquí en frente, te apetece ir y tirarte un buen polvo?
La verdad es que me sedujo bastante la idea de que no quisiera saber nada de mí; por lo general, las mujeres que se me acercan son entrometidas e insistentes. Además, había sido una semana en la que Zoe estuvo constantemente rondando mi cabeza. Quizás fue porque es la última chica con la que me acosté que estoy tan pendiente de su existencia, lo cual no me agrada en absoluto. Tomando en cuenta esas variables, creo que el ofrecimiento de esta mujer, da lugar a un plan perfecto.
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Fruto del Deseo
RomanceZoe Smith es una estudiante universitaria muy diligente y estructurada; está empecinada en planificar su vida sin que nada se salga de control. Todo iba según lo esperado, hasta que una noche se deja llevar por la pasión y el deseo. Es así como acab...
