Zoe:
Jamás esperé a que Noah Duncan se apareciera por acá, pensé que era Julieta, pero no, ella no volvió y la entiendo. En qué pensaba cuando decidí ocultarle lo que me estaba pasando? Dios! Es mi mejor amiga y se enteró de la peor forma
No me juzgó ni me criticó. Tampoco lloró frente a mí, aunque sabía perfectamente que quería estallar en lágrimas, pero las contuvo para hacerse la fuerte y darme apoyo. Eso me hizo sentir aún peor
Lo único que hizo fue preguntarme por el padre y si acaso era de la universidad. Quise dejar de mentirle, así que le contesté que sí y que él estaba al tanto de la situación, pero que no iba a hacerse cargo
Intenté tranquilizarla diciéndole que para mí era la mejor opción, ya que entre esa persona y yo había una brecha demasiado grande
Sé que mi intento de calmarla fue en vano, ya que pude notar su rabia y fue entonces cuando decidió salir de la habitación
Pensé que tardaría unos cuantos minutos, quizás una hora, pero creo que le afectó mucho más de lo que pensé. Debe estar decepcionada y resentida
Me estoy hundiendo en mis tristes pensamientos cuando la puerta comienza a abrirse y veo a la persona que jamás esperé entrando en la habitación. Fue la visita más nostálgica e inesperada que recibí
Enseguida siento una enorme angustia, pena, vergüenza y un sinfín de emociones. Las lágrimas comienzan a brotar y mi pecho sube y baja con dificultad
- Mi niña, no llores -se acerca para abrazarme y yo me aferro a ella como cuando tenía cinco años- Todo está bien, tranquila mi pequeña -acaricia mi cabeza y yo lloro con desconsuelo-
No es solo a Julieta o a la familia Ford, que tanto me han entregado desde que los conozco. La gente que me crió y con la que crecí, a ellos también, les he fallado y he decepcionado a todo el mundo. Realmente en qué estaba pensando
- como si la hermana Carmen leyera mis pensamientos- Tranquila Zoe, no has decepcionado a nadie. Sigues siendo la misma chica atenta, amable, inteligente y responsable -niego con la cabeza aún estando aferrada a su pecho- Sí, lo eres, claro que lo eres Zoe
- alejo un poco mi rostro para poder hablar- Yo, yo estoy. Yo estoy -digo intentando articular las palabras que salen con dificultad debido a la intensidad de mis sollozos-
- Lo sé mi niña -se separa aún más y toma mi rostro- Estás embarazada -sonríe- Y eso no te hace ser una mala persona, al contrario, te hará ser una mujer aún mejor, una persona aún más buena y preocupada. Es un embarazo, pequeña -besa mi frente- No es el fin del mundo
Escondo mi cabeza en su pecho; lloro y me desahogo en su tierno, cálido y reconfortante abrazo. Después de varios minutos comienzo a calmarme y ya solo se escucha el sorbeteo de mi nariz y mis suspiros
- Has decidido tenerlo? -yo muevo mi cabeza para afirmar mientras ella acaricia mi cabello- Bien, mi niña valiente. Esa criatura es muy afortunada de haberte elegido como su madre
- Tengo tanto miedo -confieso al fin quitándome un enorme peso del pecho-
- ella se aleja unos centímetros para quedar sentada en la silla que está a mi lado y toma mis manos- Lo harás increíble pequeña Zozo -sonríe con amabilidad- Dios te ha premiado con un montón de personas que te aman y adorarán también a esta criatura -toca mi vientre- que también te amará más que a nada en este mundo
- nuevamente las lágrimas amenazan con salir- Todo es tan difícil -aprieto los ojos-
- siento que comienza a limpiar mi nariz con un pañuelo como cuando era pequeña y yo la dejo- La vida es difícil, mi niña. Está llena de batallas con las que día a día tenemos que lidiar. Pero Dios en su infinita sabiduría y amabilidad, solo nos pone pruebas que sabe que lograremos superar. Y en su infinita misericordia, nos pone en el camino a personas que nos ayudan a enfrentar esos obstáculos
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Fruto del Deseo
عاطفيةZoe Smith es una estudiante universitaria muy diligente y estructurada; está empecinada en planificar su vida sin que nada se salga de control. Todo iba según lo esperado, hasta que una noche se deja llevar por la pasión y el deseo. Es así como acab...
