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Hay secretos que se llevan a la tumba, hay otros que salen a la luz sin importar cuánto se esfuercen en mantenerlos ocultos.

La Viuda Negra era un secreto que Antonio Dawson pretendía llevarse a la tumba. Su carrera se arruinaría si alguien se enteraba que cubría a una estafadora como ella, y Natasha nunca lo perdonaría si se enteraba de la verdad.

Willhite le sonrió a modo de saludo y juntos se dirigieron a las escaleras, saludando a la Sargento Platt en el camino. En el piso de arriba, Voight los esperaba para comenzar a trabajar. Llevaban dos meses estancados en un caso de drogas y ya tenían varios adolescente muertos por sobredosis. Antonio seguía esperando noticias de su informante, pero la Viuda Negra no le había mandado ningún mensaje luego de decirle que iba a hacer preguntas. Últimamente estaba bastante misteriosa y desaparecida, pero sabía que no podía compartirle su preocupación a Voight, no cuando su propio hijo había sido víctima de la adolescente.

En Inteligencia, el hombre se sentó en su silla y sacó su teléfono, aprovechando que Hank estaba encerrado en su oficina. Jules se acercó y se apoyó sobre el escritorio sabiendo que algo le estaba molestando, pero el latino la ignoró. Marcó el número del teléfono prepago que él mismo le dio a la chica, pero sonó hasta que la casilla de mensajes atendió.

—Te he dicho que te reportes, niña. Si no me llamas y me aseguras que estás a salvo, voy a tener que avisarle a mi sargento... devuélveme la llamada.

Realmente no quería asustarla y hacer que se escondiera, porque aquella niña era realmente escurridiza. La última vez que Hank estuvo a punto de descubrir algo sobre ella se escondió y no supo nada de ella durante dos meses, hasta que un crimen peor ocurrió y Hank la olvidó momentáneamente.

Pero nunca lograba olvidarla del todo, y Antonio realmente no sabía si podía reprochárselo. Sabía que Voight no le prestaba mucha atención a la niña antes, hasta que su hijo fue su víctima hacía más de un año, y aunque nunca les dijo qué le robó con exactitud, desde el primer momento en que la unidad se formó los hacía trabajar horas extras cuando la Viuda Negra atacaba a alguien.

Jules le quitó el teléfono de la mano para llamar su atención.

—Ya se comunicará, dale tiempo.

—Le di varias horas —replicó.

—Si estás preocupado, dile a Hank —aconsejó la rubia—. Él protege a los informantes.

—No lo hará con ella.

—¿Por qué no? No estás involucrado con esta mujer románticamente, ¿cierto?

Antonio rodó los ojos. Julie sabía que era una informante importante en muchos de sus casos desde hacía tiempo, pero ni siquiera a ella le había contado quién era.

BLACK WIDOW (Chicago P.D)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora