Antonio Dawson odiaba a los criminales, y entre ellos estaba Natasha.
Pero entonces la veía sacarse su peluca rubia dorada, sus lentes de contacto azules y sin todo ese maquillaje. Le sonreía de manera tierna, como solo ella sabía hacer, y derrumbaba todas sus defensas.
Era una niña. Una niña que durante tres años le había dado información que lo ayudó en numerosos arrestos.
Y allí estaba una vez más. Una nueva unidad, una nueva misión de encubierto, el mismo objetivo.
Julie Willhite acomodó el micrófono dentro de su remera y le sonrió. Era la única que sabía la verdad, la única que sabía que su informante era la criminal que su nuevo jefe más odiaba, la Viuda Negra, un apodo que la misma policía le había dado y Natasha amaba.
Entró al bar y se dirigió a la barra, donde la ahora rubia observaba al abogado que tenía planeado asaltar. Se sentó a su lado, llamando su atención, y colocó un dedo sobre sus labios para que guarde silencio. Ella frunció el ceño, confundida.
Dawson metió su mano dentro su chaqueta y sacó su libreta y una lapicera. Garabateó algo rápidamente y se lo mostró.
“Estoy encubierto”
La pelirroja lo miró desconfiada, mientras él volvió a escribir.
“Nuevo sargento. Sígueme la corriente.”
Guardó con rapidez la libreta cuando su compañera, la detective Lindsay, entró al bar y se sentó cerca de ellos. El resto de la Unidad estaba afuera.
—¿Te molesta si me siento?
Ella sonrió coqueta cuando Lindsay ordenó un vaso y los miró.
—Adelante.
—¿Qué hace una chica como tú sola en un lugar como este?
—Esperando la compañía apropiada —respondió—. ¿Y tú?
—Lo mismo.
La chica sonrió y evitó rodar los ojos. Llevaba siendo su informante durante tres años, la había llevado a bares y hoteles, habían pasado horas juntos, pero era terrible a la hora de coquetearle, igual que la primera vez que se le acercó.
Tomó su bolso y alzó su mano para llamar la atención del barman, quien se acercó a ella con una sonrisa.
—Ponme otro Martini y otro... de lo que sea que él quiera —dijo la chica—. Vuelvo enseguida.
Antonio esperó que la chica desapareciera por la puerta del baño y volteó a mirar a Lindsay. Ella lo miró con el ceño fruncido, y él se encogió de hombros.
—¿Qué vas a tomar? —le preguntó el barman.
El detective Dawson suspiró y sacó su teléfono para hablarle a sus compañeros.
—Me descubrió.
❀∘❀∘❀
—¿En serio? ¿La misma excusa otra vez?
—Funcionó, ¿cierto? —inquirió divertida—. ¿Cómo te escapaste?
—Le dije a mi sargento que mi hijo estaba enfermo.
Natasha asintió con seriedad. Siendo honesta, el detective Dawson era una buena compañía. No la juzgaba por sus malas decisiones, no había dudado ni un segundo en aceptarla como Informante cuando ella se lo ofreció y siempre la protegía, de sus superiores y los criminales.
Incluso seguía insistiendo en permitirle encontrarle un trabajo para sacarla de las calles. Si no lo hubiera tenido a él durante aquellos tres años, se hubiera vuelto loca.
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BLACK WIDOW (Chicago P.D)
FanfictionTodos tienen un secreto. El del detective Antonio Dawson tiene nombre y apellido: Natasha Solovióv, también conocida como la Viuda Negra. barnesroses 2k21 cover by: @cattleya_oh
