Olivia
Siempre he aceptado las normas. He obedecido y respetado los límites que me impusieron. No he sido una chica rebelde, ni siquiera en la adolescencia cuando se supone que es lo que tenemos que ser. Aunque no estuviera de acuerdo, no cuestionaba las órdenes de mi padre y me esforzaba por sonreír y asentir con la cabeza.
Pero ya no puedo más. No puedo creer que el ser que me dio la vida sea tan despreciable como hacer algo así a alguien.
Estoy totalmente segura de que él sabía que la mujer de Luis Martín había muerto unos meses antes y aún así se negó a ayudarlo. Vi la desesperación en aquel hombre y no era yo la que lo estaba mirando directamente a los ojos.
Cuando pude preguntarle por aquello a mi padre solo contestó: "tendrás que aprender que en los negocios no se admite la compasión. Los imperios no surgen de mostrar caridad"
Yo no quiero eso. No quiero convertirme en alguién tan despreciable y tan falto de amor y humanidad.
Amor. Y sin más remedio pienso en Jacob. Es cierto que me siento como si tuviera una deuda infinita con él. Si mi padre hubiera ayudado al suyo es posible que su vida no hubiera sido como es. " Me destrozó la vida" ...esas fueron sus palabras y se me hace un nudo en el estomago al recordarlo pronunciandolas. Se quedó sólo con su hermano cuando tenía 15 años. "¿Cuantos años tendrá su hermano?"
Me doy la vuelta en la cama y me quedo mirando al techo. Ya no me siento atrapada por la habitación, lo único que me atrapa por completo es el miedo a volver a mi vida. Aquí casi puedo sentirme libre. ¿es eso una ironía?
Jacob... Sí, tengo una deuda con él....pero hay algo más. Me miro la mano, esa misma que tuvo entrelazados sus dedos y siento vertigo en el estomago. Nunca he sentido esto por nadie.
Cuando nos quedamos tan cerca mirándonos frente a frente, desee con todas mis fuerzas que me besara.
Me acuerdo de Gabriel, el único chico al que he besado. Teníamos 14 años y era hijo de uno de los "amigos importantes" de mi padre. Nos habíamos visto varias veces antes y aquello surgio como una tonteria. Era un chico muy guapo e inteligente pero también un niño de papa que alardeaba continuamente de todo lo que tenía y lo que iba a heredar. No sé muy bien cómo surgió, pero nos escondiamos en las reuniones y terminabamos en algún rincón besandonos. Me gustaba más besarlo que hablar con él, todo sea dicho. No es que fueramos novios ni nada de eso y supongo que el tendría más historias por ahí. Pero eso me daba igual, tan sólo necesitaba sentir que le gustaba a alguien. Cuando cumplió los 16 sus padres lo mandaron a estudiar a Nueva York y no he vuelto a saber de él. Nunca lo he extrañado.
Ahí acaba todo mi curriculum amoroso. Con 18 años esto no debe de ser muy normal...
Con Jacob me siento muy distinta a como me he sentido nunca. Tengo ganas de besarlo sí, pero también una necesidad más fuerte que me abrasa por dentro. Tengo ganas de saber de él hasta los detalles más pequeños, de saber qué lo emociona y qué le gusta, saber a qué le tiene miedo y que cosas detesta ...además de a mi familia.
No sé si yo le gusto, quizás solo me tenga pena o se sienta culpable por tenerme aquí encerrada. Pero me gusta cuando me mira a los ojos, me gusta cuando me lanza las indirectas y me hace sonrojarme. Cuando lo hace, una de las comisuras de su boca desliza una media sonrisa cómo si intentara evitarlo y no pudiera.
Ahora desearia que mi padre siguiera un poco más sin pagar el rescate... No puedo volver a mi vida. No quiero volver a esa casa... a esa universidad... a ese mundo de apariencias y engaños. "¿Y si tuviera la oportunidad de una vida nueva delante de mi?"
Jacob
"Quiero ayudarte" ... ¿en serio me había dicho eso Olivia? ¿ y si pudiera hacerlo? , pero tendría que contarselo a Miguel y H ... No, no podía dejar que ella se metiera en este embrollo.
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Atrapada
RomanceEl amor es algo vivo que surge cuando se le antoja... No puedes controlarlo, no puedes hacerlo desaparecer. Cuando Olivia es secuestrada cree que todo se solucionará en pocos días en cuanto su rico padre se encargue del rescate. Lo que no sabe es q...
