•Capítulo Treinta y Ocho•

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Y todo se reinició. Volvió la Marlowe seria, estoica y sin expresión.

Toda la alegría se esfumó así como el polvo, desapareció. Las sonrisas fueron remplazadas por miradas vacías, se podría decir que el único que recibía la mayor atención era Thor.

Su vida monótona y repetitiva volvió. La luz en ella desapareció. La alegría se olvidó y Marlowe Lane volvió.

La que habían presenciado era solamente May dominando y ocultando su verdadero yo.

Después de todo, solo le quedaba refugiarse en su interior cuál tortuga en su caparazón.

Detrás de CámarasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora