Martina
Veo cómo las balas impactan en Álvaro, para después, ver caer lentamente a mi esposo, con sangre presenciándose por todo su pecho mientras que mi vista se comienza a tornar borrosa por consecuencia de mis ojos cristalizados.
Esto ha llegado muy lejos.
-¡Álvaro! -expreso en un grito desgarrador, mientras me apresuro a llegar junto a él -Álvaro, mi amor, reacciona, por favor...
Lecat
Bajo lentamente mi arma, observando la escena. Miro a mi al rededor, todos están impactados, sin pronunciar una sola palabra. Todo está en completo en silencio, pero de un momento a otro, los gritos de Martina predominan y resuenan con fuerza.
-Oh no... -susurro, entre sollozos -. No, no, no...
¿Asesiné al padre de Arnold? Creo que sí... Y también creo que algo dentro mí quiere morirse por el acto cometido hace tan solo unos cuantos segundos.
Arnold
-¡Papá! -rápidamente me acerco a mi padre junto a mi madre, quien llora aterrorizada -Papá, ¿me escuchas? dime que lo haces... -mi vista se posiciona en su camisa manchada de sangre, opacando su color blanco original, sus ojos están cerrados -. Dime que estás vivo...
-Álvaro, cielo, háblanos... -escucho la voz entrecortada de mi madre -. Te necesitamos...
Con un terror enorme tomo su pulso y, al no sentir señal de vida, algo dentro de mí se rompió -por segunda vez-. Mi padre está muerto y es como si una parte de mí se hubiera ido con él, para siempre.
-¡No! ¡Por favor, no! -expreso en alaridos, iniciando un llanto desconsolado, recargándome en él, no mucho después, siento a mi madre recargarse en mí, uniéndose a mi llanto -Papi, regresa...
-Arnold...
-Ahora no, Emma... ¡Quiero a mi padre de regreso!
Sara
Me aferro a Johnny con temor, mientras él mira la escena igual de pasmado. ¿En serio aún tenemos la posibilidad de ganar y vivir en paz? No lo creo. Arnold, definitivamente, será otra persona y no sabemos si eso será un problema más con el cual lidiar.
Espero que no. Espero que entre todos podamos ayudarlo a que no enloquezca.
-Johnny, quiero que esta pesadilla termine...
-Todo saldrá bien.
-Pobre Arnold...
-Debemos estar más unidos que nunca.
Lecat
Me fue inevitable no recordar la muerte de mis padres, donde el primero que se fue, fue él, mi querido padre. Puedo sentir el dolor de Arnold y Martina al saber que de ahora en adelante la familia no estará completa. Y mi intención no era matar a Álvaro, tampoco a Arnold, solo quería asustarlo pero, claramente, todo se me fue de las manos.
-¡No nos dejes! -continúo escuchando los gritos y alaridos de Arnold y Martina, cada vez se escuchan más fuertes y su voz quebrada es tan clara -¡Te necesitamos con nosotros!
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Los Elementales
FantasyCuatro jóvenes, quienes fueron los elegidos por la naturaleza para controlar los cuatro elementos; fueron los elegidos para vencer el mal; para lidiar con la responsabilidad que conllevan estos poderes, los cuales desde la destrucción de su verdader...
