Texto 60

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Apunta, dispara.

Recarga, apunta y dispara.

Así una y otra vez hasta que tus dedos se cansen de disparar. Pero, ¿y si no consigo disparar? Pensar que cualquier momento en el que vivo es el último y no puedo disparar. No podré defenderme y me perderé. Por eso tengo miedo. Días monótonos inútiles que hacen que piense que en cualquier momento por todo lo que he luchado siga y nunca pare. Me quedo en blanco intentando sacar palabras para ponerlas aquí y continuar. Creo que pensar es como una pistola. Cargas, apuntas y disparas.

Simplemente palabrasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora