capitulo 26: El inicio del cambio

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Poché

_ ¿puedo entrar? – vi hacia la puerta y mi hermana me veía con los ojos llorosos

_ ven vale – extendí mi mano y ella corrió hacia mí para abrazarme

_ me asusté mucho, no sabía qué hacer y solo llamé a calle – di la vuelta y el bicho estaba sonriendo sentada recostada sobre la pared, en verdad esa mujer es increíble y ahora puedo decir que la quiero aún más.

_ perdón pulga y también a ti calle, no me pude controlar – calle se unió a nuestro abrazo y suspiró profundo

_ tenemos que limpiar todo antes de que venga tu papá – mis ojos viajaron por el desastre de habitación y reprimí una risa, todo está completamente destruido y ni siquiera recuerdo haberlo echo

_ ¿crees que terminemos antes de que llegue papá? – preguntó vale

_ pues mejor empecemos ya, vale pon música y tu – extendió su mano y yo la tomé para ponerme de pie

_ a limpiar – dije empezando con la mesa de noche

La música amenizaba la situación y ya casi estábamos terminando de limpiar todo cuando mi papá llegó, vale dijo que trataría de distraerlo mientras nosotras terminamos así que en cuanto salió cerré la puerta.

_ ¿esto donde lo pongo? – vi las hojas en su mano y lo tomé con delicadeza, eran dibujos que le hice a mi mamá cuando ya no podía hablar, a ella le encantaba que me exprese de la única manera en la que se hacerlo, dibujando o bailando.

_ eran de mi madre, a ella le gustaban mis dibujos – respondí recordando su rostro cuando le mostraba algún dibujo terminado

_ porque dibujas muy bonito poché ¿es ella? – preguntó tomando una hoja y yo asentí – era muy linda y se parece a ti

_ todos dicen lo mismo

_ porque lo es, eres muy parecida a tu madre poché, ¿ella también tenía los ojos así de misteriosos?

_ ¿a qué te refieres? – ella se acercó a mí y tomó mi rostro entre sus manos, su rostro y el mío solo se separaban por algunos centímetros y sentía que mi corazón iba a explotar

_ ¿de qué color son tus ojos? – preguntó

_ son como los de mi papá, son marrones, pero a veces se torna de color verde

_ son muy lindos – dijo sin soltarme y yo no quería que lo haga, algo en ella hace que me sienta muy bien.

_ gracias....

_ ¡poché! – Salí de mi trance y calle me soltó para poder abrir la puerta

_ papá trajo comida, quiere que bajen para cenar

_ claro ya vamos – ella bajó corriendo nuevamente y yo llamé a calle para que me acompañara, pero antes le llamó a su papá para decirle que se quedaría aquí esta noche.

Unos minutos después ella terminó de hablar y yo guardé las hojas en mi mesa de noche, los volveré a poner luego y tal vez ponga algunos más.

Cuando bajamos ya todo estaba servido y nos dispusimos a cenar, mi papá y vale no dejaban de sonreír mientras calle les contaba alguna anécdota de uno de sus tantos viajes.

_ ¿Cómo les fue en la escuela? – calle me vio de inmediato para inventar alguna cosa, pero se me ocurrió una idea mejor

_ papá tengo algo que decirte

_ ¿te expulsaron? – dijo asustado y yo negué riendo

_ no es eso papá, claro que lo busqué, pero calle no me deja – vale comenzó a reír al igual que mi papá – quería contarte que calle me obligó a regresar a las clases de danza y dibujo

amarte, mi necesidadHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora