—¿Estás desnuda ya?
—Sí. ¿Y tú?
—Ya tengo mi verga en la mano.
Asuka se estremeció al escucharlo hablar así, además de que la forma en la que se oía su voz a través del celular era extrañamente erótica. La percibía más gruesa de lo usual, más profunda, y sentirla así de cerca, como si estuviera dentro de su cabeza, lo convertía todo en algo más intenso.
—Ya tengo abiertas mis piernas, justo como te gusta. —Dijo ella con voz sedosa, escuchando un gruñido que erizó su piel por completo. —Y ahora, tengo mi clítoris entre los dedos.
—Yo la tengo tan dura que podría partirte en dos.
—Ufff, Katsu...
—Ha pasado demasiado tiempo. Te extraño. —Confesó muy bajito, consiguiendo que el pecho de la joven se apretara.
Las inusuales expresiones dulces que él le dedicaba las atesoraba con todo su corazón, pero últimamente, estaba siendo mucho más abierto con ella. Sabía que se debía a la separación, su novio llevaba ya casi seis meses en los Estados Unidos, entrenando, justo como hizo All Might en su juventud, pero saber eso no la inquietaba, de hecho, le aseguraba que sus palabras salían desde el fondo de su alma.
—Y yo a tí, mi amor. —Le respondió de inmediato, pero como no quería ponerse nostálgica en un momento como ese, le comentó: —Que sepas que el consolador que compré no me satisface ni la mitad de como lo haces tú.
La línea se quedó en silencio unos segundos.
—¿Lo tienes ahí? —Preguntó el cenizo con voz gruesa.
—Sí. —Afirmó tomándolo con su mano libre, sintiéndose al instante muy excitada.
—Ok, quiero que hagas exactamente lo que voy a decir, ¿de acuerdo? —Le ordenó él empezando repentinamente a respirar con agitación, aumentando el líbido de la albina. —Quiero que te lo metas lento al principio, pero luego de la punta, que te entre hasta el fondo.
El calor inundó el cuerpo de la joven y procedió a obedecer en el acto, empezando a gemir suavemente al imaginar a su amado allí con ella, haciendo exactamente lo que le había dicho. Escuchar sus ásperos jadeos hicieron todo más real y para cuando se dio cuenta ya había empujado el dildo en su interior, tratando de imitar los fieros que hubiera hecho él.
—Ufffff, sí, no te cortes nada, ojos de oro. Déjame escucharte, quiero oírte gritar cuando te corras. —Resopló el héroe con dificultad, haciendo saber a la albina que si seguía hablándole así no podría durar mucho. —Casi cada noche sueño que te tengo, que me hundo fuerte dentro de ti, y cuando es así, me despierto con la verga tan dura que duele.
Asuka jadeó al escucharlo, empezando a sentir esas contracciones en el vientre que ya conocía bien, por lo que sacando el dildo casi en su totalidad, empezó a penetrarse con movimientos más certeros, imaginando a la perfección el cuerpo de Bakugō sobre el suyo.
—Me muero por besarte, Asuka. Te amo.
Un gemido de gozo salió de sus labios en ese momento, envolviéndola en el mar de placer que tanto había ansiado, transportándola a todos aquellos momentos en donde había estado así junto a él, escuchándolo disfrutar también, pero al mismo tiempo, unas pocas lágrimas escaparon de sus ojos, ante la inescapable verdad de que él en verdad no estaba allí con ella y aún faltaba mucho para que pudieran volver a encontrarse.
N/A
Lo siento por dejarlo así, pero no tengo tiempo de escribir más y sentí que justo así es como debe sentirse Asuka al haber pasado tanto tiempo sin Katsuki.
Cuando termine el mes, haré una votación en mis redes para que me cuenten cuál historia quieren que vuelva un OS y los dibujos que les gustaría ver a todo color ^_^, ahí podríamos desquitarnos de ese final tan agridulce :B
Nos leemos mañana!
