Capítulo 17: El mundo se me escapó de las manos.

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"Éramos tan distintas...yo tan invierno y ella tan primavera; como la luz y la sombra, éramos opuestos, pero nos amábamos; yo amaba su cálidas y ella amaba mi frialdad."

-¿Dónde rayos estabas Lourdes?- Gabriela chilló apenas vio entrar a su hija por la puerta -Te mandé cientos de mensajes y te llamé incontables veces ¿Por qué nunca atendiste?- La mujer miraba a su hija con ojos de reproche, esperando por una respuesta coherente por parte de la castaña.

-Lo siento mamá, olvidé llevar el celular...- Lourdes miraba apenada a su madre desde la puerta. Jamás había sido una chica irresponsable, siempre obedecía a todo lo que su mamá le demandaba y ahora se sentía culpable.

-¿Por qué no viniste a dormir anoche a casa?- Gabriela se cruzó de brazos.

-Yo...- La castaña buscaba una excusa creíble para que su madre le creyera. No le diría que había pasado la noche en la mitad de un campo desértico, no quería poner más alterada a su madre de lo que ya estaba -Dormí en la casa de Brisa, ella me invitó a quedarme ¡Te iba a avisar, enserio! Pero cómo te dije, olvidé llevar el celular-

Gabriela soltó un suspiro relajado y borró el ceño fruncido de su rostro. Lourdes se dio cuenta de que había triunfado. Su mamá había creído la pequeña mentira.

-Está bien, pero cariño recuerda llevar tu celular la próxima vez o llámame desde un teléfono público, tú sabes que no quiero ser fastidiosa ni entrometida, pero me preocupo por ti, tú no eres cómo las demás chicas cariño, necesitas un cuidado muy especial-

Lourdes asintió lentamente obteniendo una sonrisa maternal de parte de su madre. Subió a su cuarto soltando un pesado suspiro y liberando la tensión y nerviosismo que se había formado en su cuerpo por haberle mentido a su progenitora.

Se tumbó en la cama cansada. Eran las ocho de la mañana, y hoy faltaría a clases, después de todo era demasiado tarde para ir. No llegaría a tiempo.

Su celular comenzó a sonar sobresaltándola un poco.

-¿Hola?- Habló.

La voz de Brisa se oyó detrás de la línea.

-Lourdes ¿Te encuentras bien? ¿No te pasó nada? ¡Oh Dios lo siento tanto! No debí haberme metido en tus problemas amorosos! Juro no hacerlo nunca más Lourdes, ¡Lo siento tanto!- Las palabras de Brisa salían apresuradamente de su boca, una tras otra.

-¡Lo siento! Jamás volveré a hacerlo, enserio. ¡Lo siento, lo siento!-

Una nueva voz apareció en la línea de Brisa y Lourdes la reconoció de inmediato -¡Tengo picaduras de mosquito más grandes que tu jodida existencia! ¡¿Acaso crees que unas simples disculpas podrán hacer que se reviertan las consecuencias de tu estúpido plan?! Tendrás que fregar los pisos de mi habitación por meses amiga- Martina protestó con su peculiar voz.

-¿Martina está ahí?- Lourdes preguntó sorprendida y es que ¿Cómo había hecho la rubia para llegar a tiempo a la escuela?

-Sí, está aquí, y déjame decirte que tu princesita no fue muy amable conmigo. ¡Me dijo insultos que ni siquiera sabía que existieran y hasta se metió con mi madre!- Chilló Brisa.

Lourdes soltó una leve risita, ya podía imaginarse como había sido aquella escena. Martina no cambiaría jamás.

-¿Cómo llegó a tiempo para ir a la escuela?- Inquirió la ojiverde.

-Pues ni idea, pero aquí llego con hojas y hierbas colgando de sus ropas, todos reímos al verla, será bueno para fastidiarla más adelante, pero eso no importa. Al parecer ya no tiene permitido faltar más-

Our star | martuli G¡P (adaptación) | [Terminada]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora