Capítulo 26

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Narra Eric:
Hace mucho que no estaba tan nervioso, incluso hasta llegué antes a la cafetería .Ainhoa quiso venir a una cafetería y obviamente no la iba a contradecir, de hecho lo que me pida o diga le daré la razón con tal de recuperarla. Sé que me comporté como un imbécil aquel día pero los celos me cegaron, no me gusta verla con otro y lo peor es la forma en la que él la mira, solo falta que le salgan corazones por los ojos cuando la mira.Ainhoa es una mujer increíble, no es solo guapa por fuera sino que por dentro también, nunca se a interesado por mi dinero ni la fama, siempre me a mimado en todo y me regalonea igual o más que mi madre, y eso me encanta. Sus cariños, sus besos, su comida, escuchar su risa, ver su mirada, la extraño tanto.
Cuando la veo entrar quedo sin aire, se ve hermosa con ese peinado, solo son un par de trenzas pero se ve preciosa, me paro para saludarla y darle un abrazo pero ella me ignora y se sienta de inmediato.
-Hola Eric- dice seria. Nunca pensé que su rechazo e indiferencia me dolería tanto.
-Hola... te ves hermosa hoy- le digo esperando a que ella sonría, pero no sonrió.
-Gracias- responde ella.
-Am... ¿quieres algo para comer, o algo para beber?- pregunto, estoy nervioso hasta se me traba la lengua en algunas palabras. Ainhoa asiente y voy a pedir las cosas, ella espera mirando su teléfono. Cuando llego a la mesa ella se dedica a revolver su café en silencio- estás un poco callada hoy- le sonrío intentando dejar la incomodidad.

-(suspira) No tengo nada que decirte Eric, dije todo la última vez que nos vimos y si estoy aquí es porque dijiste que tú querías hablar, asique te escucho- se apoya en el respaldo del asiento y me mira fijamente. Me siento atrapado en esos ojos, hoy no demuestran amor ni felicidad como antes cuando me miraba, pero sé que puedo cambiar eso.
-Sí... si, tienes razón, yo... yo quiero que sepas que sé que me equivoqué... no me di cuenta hasta que tú me hiciste ver el error que cometí, lamento mucho haberte hecho pasar un mal momento y por haberte hecho llorar, fuí un idiota pero estoy arrepentido, sé que no volveré a encontrar una mujer como tú y a veces tengo miedo de que llegue alguien mejor y te quite de mi lado, verte sonreír con el y verlos tan cerca que los celos me cegaron, nisiquiera sé como lidiar con los celos porque nunca me había pasado antes con ninguna chica, si no me crees puedes preguntarle a cualquiera de los chicos que son quienes viven a diario conmigo, incluso si quieres puedes preguntarle a mi hermana, no miento en eso Ainhoa, no quiero perderte y prometo hacer lo que sea para que me perdones...- intento sonar lo más seguro posible para que no se noten mis nervios. Sus ojitos están fijos en mí pero ya no denotan enfado, quizás decepción o tristeza pero creo que ya no me odia- las veces que eh salido o me a tocado viajar te juro que no eh estado con nadie más, desde que volviste solo has sido tú Ainhoa y tengo de testigo a Pedri que es quién siempre sale conmigo- se me hace un nudo en la garganta, a pesar de tenerla frente a mi y tener toda su atención ella sigue en silencio- dime algo porfavor...Ainhoa ...- ella se muerde el labio y sus ojitos se cristalizan- solo han sido dos semanas sin estar juntos pero te eh extrañado demasiado, te has vuelto tan importante para mí y no poder nisiquiera escuchar tu voz a sido una tortura...

-Tú también eres importante para mí...- cae una lágrima por su mejilla y siento unas inmensas ganas de llorar, me duele verla así- puedes decir muchas cosas bonitas, pero si demuestras lo contrario todas tus palabras no valen nada- suspira y se limpia sus lágrimas, ya no puedo verla así, me cambio de asiento y quedo a su lado para abrazarla, ella no me aparta. Menos mal la terraza de éste café está vacío.
-Perdóname mi amor, voy a cambiar y te lo voy a demostrar... pero no llores más porfavor- le digo intentando calmarla. Se separa un poco de mí y limpia sus lágrimas con papel. La tengo tan cerca de mí y solo quiero besarla, solo con un beso de esos labios que me vuelven loco y me conformo para irme tranquilo.

-Demuestralo...- dice mirándome a los ojos- cuando realmente lo demuestres quizás podamos volver a estar juntos- asiento con la cabeza mirando la mesa. Ésta vez la cagué a fondo y duele porque no puedo estar con la mujer que con solo una mirada me vuelve loco. Mi teléfono comienza a sonar, es Ansu que está afuera esperando en el coche para irnos al aeropuerto.
-Ya debo irme, Ansu me está esperando para irnos al aeropuerto...- le digo y ella asiente, me paro a su lado y estiro los brazos hacia ella- ¿me das un abrazo antes de irme?- le hago un puchero para convencerla y me sonríe. Se pone de pié y me abraza.Echaba tanto de menos sentirla, sentir su pequeño cuerpo, sentir su aroma. La aprieto lo que más puedo a mí, no la quiero soltar pero mi teléfono vuelve a sonar. Doy un pequeño beso en su mejilla de despedida- ¿puedo llamarte o enviarte mensajes mientras esté lejos?- no quiero incomodarla asique prefiero preguntar. Ella asiente- Te quiero mucho preciosa, volveré pronto por tí- tomo su rostro y doy muchos besos por toda su carita y ella comienza a reír. Como me gusta escuchar su risa, verla así me encanta.

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Si queréis más decírmelo 🙂🤭

Decisiones   ~ Eric Garcia~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora