ME RINDO.
- Me rindo – me dice Ania de una manera derrotada. Su gesto cambio de tempestad a llovizna de invierno.
- ¿Qué? – pregunto sin entender del todo.
- Estas… de alguna manera muy retorcida, intentando llamar mi atención, tengo cerca de 576 camelias en diferentes grados de descomposición en mi oficina, Lucás tiene que comerse los dulces que mandas, y cada vez que decides mandar un nuevo “mensaje” mi sueño termina a las 4 am, por los taladros.
- Oh…- no había pensado en ese detalle.
- Ah! Y me olvidaba de que no puedo dejar de cantar I Know en mi cabeza.
- Lucás se come tus dulces eh…- auch… eso dolió justo en el orgullo.
- Si, no puedo comer dulces todos los días.- me lo dice como si la parte en la que otro hombre se come los dulces que yo le envió no fuera la gran cosa.
- ¿Lucás está viviendo en tu casa?- necesito saberlo…
- No te interesa eso. ¿Querías decirme algo, Jared? Es tu oportunidad, estoy cansada de que me persigas con tus detalles, de ignorarte y he considerado demandarte por acoso. Asique, habla.- lo dice con… impotencia en su voz.
- Te quiero. Estoy… profunda, tremenda, inevitable, incuestionablemente enamorado de ti. Que me ignores es… como cortarte con mil papeles a la vez, siento que me falta algo si no te veo. Odio los fines de semana, Ania, y es porque no te veo.
Quiero saber qué haces, qué piensas, pero eres… indescifrable. Y me pongo malditamente celoso cuando te veo cerca de algún hombre o algún estúpido habla sobre ti, y tu lindo trasero.
Odio no saber porque a Lucás le das ese espacio que yo tanto deseo.
Odio no ser suficiente para ti.
Por favor dime, que quieres que cambie, que te molesta de mí, una vez mi Granny me hizo prometer que nunca cambiaría por alguien. Estoy dispuesto a romper la promesa que le hice a una de las personas más importantes de mi vida… por ti, Ania.
Sólo dime. Lo tendrás. Pondría el mundo a tus pies si me lo pidieras… sabes que puedo.
- Jared, no quiero eso – me contesta con voz estrangulada
- Lo sé…- le digo- y por eso te amo tanto, Ania.
Y ahí está. Se lo dije. Sólo espero que no huya una vez más. Pero… todas las cartas están sobre la mesa. Depende de Ania.
Ania está llorando.
Reprimo el impulso de volar a abrazarla, y me levanto lentamente. Rodeo el escritorio y me pongo de cuclillas ante la silla de Ania, tal y como lo hice hace unas cuantas semanas.
Tomo una de las manos con las que se tapa la cara.
La miro fijamente hasta que ella me dedica una mirada.
Sigue hipando por unos momentos, y sus ojos se ven más claros a causa del llanto. Una vez recuperada tira de mi mano y me indica que me siente en la silla a su lado.
No suelta mi mano cuando empieza a hablar.
- Cada puta camelia que me enviaste, cada vez que ignoraste mis insultos, cada vez que piensas que Lucás está conmigo, cada desayuno que me llego… hicieron que me enamorara un poco más de ti, lo cual era bastante difícil ya que estaba metida hasta la médula por ti. Sin embargo, después de que trate horrible, de que te amenace y otras cosas, tu insististe. Y eso me enamoro más.
- Ania…entonces- la corto
- Espera, Jared.- me interrumpe, no entiendo a esta mujer- cada cosa que haces que me enamora más, me recuerda al mismo tiempo, todo lo que hacía Andy. Sé que el ya no está aquí. Pero no puedo reconciliar esa idea con el hecho de que yo si estoy aquí, disfrutando de todo lo que le correspondía a él, enamorándome de otra persona- por un momento creo que va a llorar, pero después de respirar profundamente, vuelve a hablar.
Cada vez que te miro, siento que traiciono a Andy. Agradezco inmensamente tú… amor…- no lo dice con seguridad- pero dime, ¿cómo hago?
No me gustaría que cambies nada. Por más perra que me sienta al admitir esto, también estoy enamorada de ti, y no por todos los detalles empalagosamente románticos que has tenido conmigo desde que nos conocimos- se ríe un poco- y de los cuales has abuzado en la última semana…- lo dice con un toque de ironía.
Jared, no es que no te corresponda en sentimiento, el problema es que mi conciencia no me deja estar contigo. Andy está presente en mi corazón, lo amo y tengo una inmensa gratitud hacía el.
Y no sería justo para ti recibir las sobras de Andy… los escombros que dejo de mi…- una lágrima solitaria cae por el borde de su ojo…
En este momento odio a Andy, por haberla destruido, y por haberla amado de la manera en que la amo. Porque quizás, si la hubiese amado menos, ella soportaría iniciar algo conmigo… pero mi mezquindad se mezcla con gratitud al saber que quizás… si Andy supo cómo, tal vez la amo la mitad de lo que yo.
Ania se paro y me miro desde cerca de la puerta.
- Voy a hacer lo posible por no ser maleducada contigo, entiende por favor que toda mi vida esa ha sido la forma de dejar afuera a la gente.
Pero, por favor, deja de enviar cosas. No más detalles por favor – toma aire y mira hacia abajo- Me enamora y me duelen casi en partes iguales.
Buen Jueves chicas!!! Bueno, tarde pero seguro. Acá la décimo séptima entrega de "El sonido que me trae de vuelta a la vida"
Necesito ayuda, estaba considerando cambiar el nombre de la historia, es muy largo, y no es fácil para buscar. ¿Qué opinan? ¿Sugerencias?
Bueno, sólo quería agradecerles por comentar y votar cada capítulo, cada vez son más los votos y los comentarios, y me hacen hiper feliz!!!
En fin, voy a tratar de subir un nuevo capítulo este finde largo. Mil quinientos besos a todas.
Gracias a @NataliaDiaz910, @ValeGreyWard, @judithAlfonzo87 @maruaguirre, @luli_280, @steffanydebrigard @paolaxochitl @AnitaGirlscout1 Y a todas las lectoras silenciosas, las últimas en seguirme, las que han puesto la estrellita y las que han comentado.
Y este capítulo dedicado a pedido de ella misma, y porque se lo merece por la lectora más comentadora y entusiasta @criznarvaez !!!! Muak!!!
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El sonido que me trae de vuelta a la vida. © #Parte1
Romantizm#PARTE1 #TERMINADA Ania y Jared se conocen por casualidad en momentos dónde sus vidas son grises y planas. Ambos representan un reto para el otro. Jared cae rendido cuando la risa de Ania lo trae de vuelta a la vida, pero esto no termina ahí. En el...