Isabella
No, no quería que mi familia lo supiera, pero en cuanto se enteraron sentí alivio en mi corazón, ya no tenía que ocultar mis crisis porque ellos me iban a entender y acompañar en el proceso. En pocas semanas volvía a mi trabajo las vacaciones eran de lo mejor pero también lo era trabajar y debía hacerlo.
Estos meses de vacaciones habían sido fantásticos, pero amaba mi profesión y en verdad quería ser la mejor en lo que hacía, trabajar despejaba mi mente.
—Ma ¿papá?— preguntó Lucian ingresando en la sala, la noche anterior me había quedado con ellos
—¡Acá estoy!— respondió Santiago mientras ingresaba en la sala, estaba todo despeinado, me gustaba verlo en las mañanas se veía diferente.
—Papá, ¿jugamos?— preguntó y el mayor asintió, me encantaba la relación que tenían ambos, era increíble la conexión que existía. Me gustaba la idea de ser parte de su familia, supongo que después de todo la vida me devolvía mis buenas obras.
—¿Vamos mamá?— dijo el pequeño con sus ojos que me hipnotizaba, cada vez que él me llamaba mamá, mi corazón comenzaba a latir más rápido.
—Claro que sí— respondí y me fuí con ellos, podía acostumbrarme a vivir esto cada mañana, compartir tiempo juntos antes de ir a trabajar, volver a casa para cenar— reí por mi ocurrencia.
—¿Estás pensando en mi?— preguntó Santi con una sonrisa.
—Claro que no, no estás en mis pensamientos— mentí.
—Vos estás en los míos día a día— confesó y eso me dejó sin palabras.
—Yo... eh...—. No supe qué responderle
—Sé que también piensas en mí— hizo un guiño.
—Te quiero Santi, en verdad lo hago— susurré.
—Claro que lo sé enana, yo también, sé que estamos hechos el uno para el otro— tiró la pelota para Lucian.
—Supongo que estábamos destinados— me encogí de hombros.
—Con vos lo quiero todo— susurró y me quedé color de tomate, yo sabía muy bien que él lo quería todo conmigo y yo con él. Tenía la certeza que él era para mi, no solo me quería sino que también era una persona responsable, dedicada a la familia, educada, trabajadora y podría seguir, Donna había criado a un buen hombre.
—Ay mamá— se quejó Lucian mientras volvía con la pelota en la mano — Tienes que tirarla— me explicó y reí.
—Lo siento mi vida, estaba hablando con papá— expliqué.
—Me gusta cuando me decís papá— rió con picardía.
—No seas tonto—. le respondí mientras lanzaba la pelota a mi pequeño rayo de luz.
—Soy un loco enamorado—se acercó y dejó un beso en mi frente, amaba esos besos.
—Te quiero —dije antes de besarlo.
—iug— dijo Lucian—Beso no, mamá es mía— le habló a Santiago.
—Pero la conocí antes —argumentó el mayor.
—Fue mi mae— añadió el pequeño.
—Su hermano es mi amigo— dijo con una sonrisa en su rostro.
—Mi tío Isaac— se defendió Lu.
—Ella me quiere más a mi— dijo Santi, no podía creer que estaba peleando con su hijo pequeño.
ESTÁS LEYENDO
¿Perdón?
Novela JuvenilAlguien me dijo "Cuidado con lo que deseas" nunca creí que mis pensamientos pudieran tener tanta fuerza, pero así había ocurrido. Un incendio, muchos heridos, un bombero que dió todo de sí para salvarme, cuando lo vi un flashback golpeó mi mente, cr...
