7-¿Lucian?

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Isabella

—¿Mae?— la voz de Lucian me dejó paralizada ¿Lucian me llamaba? ¿Estaba todo bien? ¿Dónde estaba Santiago? esas eran algunas de las preguntas que bombardearon mi mente.

—¿Lucian?— pregunté y Norm me miró claramente con duda.

—¡Mae!— exclamó con felicidad, no entendía nada, ¿por qué Lucian tenía el celular de Santiago a esta hora, cuando debería estar durmiendo?

—Lucian ¿Estás con tu papá?— pregunté, ¿Y si había pasado algo? No quería pensar en lo peor.

—No— susurró y mi corazón se paralizó, Lucian no estaba con su padre pero si con su teléfono.

—¿Dónde está?— pregunté tomando mis zapatillas, Norm me miraba sin saber que decir.

—¿Fuego?— preguntó y casí se cae mi celular, me senté en la cama.

—¿Está todo bien?— preguntó Norm, estaba preocupado, al igual que yo, dejé el teléfono de lado y le dije "Lucian está solo y creo que hay fuego o eso me dijo", Norm abrió los ojos e inmediatamente se levantó.

—Cariño— Hablé pero nadie me respondió —¿Lucian?— pregunté.

—Sueño—susurró, ¿Tenía sueño? ¿había fuego? ¿Dónde estaba Santiago? Tomé mi campera y bajé las escaleras, Norm detrás de mi.

—Cariño, ¿estás en tu casa?— pregunté, estaba decidida a ir, pero su respuesta bloqueó mis lugares de búsqueda.

—No, casa no— escuché como Lucian respondía a mis preguntas, mis padres me vieron, pero no fui capaz de responderles, por lo que Norm lo hizo.

—Ocurrió algo con un estudiante— ellos me miraron con preocupación.

—¿Te llevamos?— preguntó mamá, y antes de asentir Norman habló.

—Yo la llevo, es lo mejor mamá, estamos en contacto— mi padre asintió y le dió las llaves.

Casi les digo que sí a mis padres, claramente ellos no me podían acompañar, mi madre me iba a matar, no podía saber que el niño era el hijo de Santiago, Santiago Molina, quien era culpable de tantos llantos.

—Gracias Norm— dije en cuanto nos subimos a la camioneta.

—¿Que te dijo Lucian?— preguntó

—No está en su casa, pero me preocupa esto Norm, me preocupa— él asintió.

—¿Lucian?— pregunté, pero él ya no respondía, mis nervios estaban por el aire, ¿Qué estaba pasando?

—¿Cortó? —preguntó Norm, y asentí. —¿A dónde podemos ir?— comencé a pensar en lugares.

—La casa de su abuela, está por la Avenida principal —encendió el motor, y emprendimos nuestro viaje a la casa de Donna, la madre de Santiago, recordaba a la perfección el camino, había estado innumerables veces.

Cuando llegamos a la casa, todo estaba oscuro, como si no hubiera nadie, me bajé e inmediatamente toqué timbre, una y otra vez, pero no salía nadie, fue tanto mi desespero que llamé a un vecino, me miró con cara de pocos amigos, tecnicamente parecía una loca, era muy tarde y preguntaba por Donna "Ella no está en la ciudad"

respondió el hombre, y me sentí en un callejón sin salida, ¿Dónde estaban? ¿Lucian estaba bien?

—Si no están en su casa, ni aquí con Donna ¿Dónde pueden estar? —preguntó Norm, me sentía frustrada, estaba muy preocupada por el pequeño.

¿Perdón?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora