Capitulo Thirty Eight.

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— Seongji ¿Qué crees que haces con esa caja?,— Haneul comienza a sermonear al verme pasar con una diminuta caja— Recuerda lo que te dijo el ortopedista, Nada de hacer fuerza, aún tu brazo no está al cien por ciento recuperado.

Rosoplo y dejo la caja en el sofá de la sala. Si está algo pesada pero tampoco para perder un brazo.

En conclusión mi Rommie es una exagerada.

— Deja tu exageración mujer y mejor ve a terminar de hacer la cena. Tengo hambre.

— ¡Aisch Seongji!, Contigo no se puede.— Espeta y no me había fijado que tenía un arma peligrosa llamada cucharón en la mano.— A todas estas, ¿Que hay dentro de esa caja?.

— Tus cosas.— Respondo fingiendo una sonrisa.— No quería correrte de esta manera tan cruel, pero es mejor asi, digo, al final de cuentas vas a irte con el prospecto ese de Willy Wonka, así que mejor adelantar tu partida.

Haneul lleva una mano a su pecho completamente indignada. La pobre viste un pijama de color azul cielo .

— ¿De verdad?.

— Obvio no— Digo entre risas viendo cómo la mayor se relaja y me da la espalda en direccion a la cocina— Solo bromeaba mujer, aunque si me va a doler el día que te vayas con el payaso al circo.— La sigo y siento enseguida el aroma a comida casera.

Maldito Hoseok, se va a llevar a mi cocinera estrella

— Me duele cuando te expresas asi— La mayor se detiene y me mira.— No quiero dejarte, he pensado en la posibilidad de llevarte conmigo una vez me case con el.

Suelto una risotada en lo que tomo asiento frente a la isla de mármol.

— Esa es la peor estupidez que he escuchado en mi vida Kim Haneul — Abro los envases que contienen el pollo frito que pedimos al delivery solo para impregnarme del olor— Esa cosa a la que llamas prometido y yo no podemos vivir bajo el mismo techo.

— ¿Porque lo dices?.

—¿Como que porque mujer?— Regaño en lo que Haneul toma asiento frente a mi— Serán un matrimonio, eso es cosa de dos, ¿Como me vas a llevar de farol?. O de mascota, en fin, olvídalo, he aprendido a lidiar sola, aunque seré honesta— Cierro el contenedor de pollo y la miro seriamente— Te voy a extrañar.

— Y pensar que al principio no me querías.

— Eras un estorbo para mí en ese momento.— Respondo.— Quiero decir, eras un problema porque mis padres se morirían si se enteran que metí a una desempleada a mi casa.

Haneul estira su mano y toma la mía. Han sido tres años en los que hemos sido compañeras y muy buenas amigas, y supongo que es comprensible que me duela el día que se case y se vaya

— Solo espero que ese imbécil no te haga sufrir.

— Despues de ti Hoseok a sido mi otro apoyo— Suspira pensativa— No puedo creer que el tiempo corra y que en cualquier momento llegue ese día en el que me convierta en su esposa.

— ¿Enserio es necesario que se casen?— Cuestiono— Pueden comprar una casa he irse a vivir juntos sin gastar tanto dinero en una boda donde los invitados criticarán tu vestido y la comida y las señoras de cincuenta se robaran los centros de mesa.

A Haneul le causa gracia lo que he dicho, pero, es cierto todo, no vale la pena gastar tanto dinero si a la final siempre habrá críticas.

—Que cosas tienes niña. Como si algún día a ti tampoco te va a tocar.

Niego completamente segura de que eso no lo pienso hacer nunca.

— Yo no me quiero casar.— Aclaro siguiendo a la mayor con la mirada hacia la estufa.

Wings (Finalizada)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora