Catorce

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No había sido un robo físico propiamente dicho. Nadie había entrado a las instalaciones encapuchados y se llevó algo. No. Había sido un robo más bien informático. Habían atacado todo el sistema. Calculaban que habían robado información pero todavía no había un diagnostico oficial y detallado, pero si atacaron de esa manera siempre es por algo.

Ae y Tin tenían un solo sospechoso en la mira: Trump. Pete definitivamente no lo entendió.

—¿Qué los hace sospechar de él? ¿No está preso? —el miedo se apoderó de él cuando notó un intercambio de miradas entre Tin y Ae. El primero asintió.

—Lo está, pero no deja llamar amenazando todo el tiempo de cómo te... nos va a destruir. Además —Tin miró a todos lados—. Sabemos que hay varios fieles suyos en la empresa. Gente que simpatizaba con él y cree firmemente en sus ideas y sus palabras. Can se está encargando de vigilarlos.

Esto era información nueva para Pete.

—¿Por qué no sabía de esto? —tenía derecho a saberlo, era la victima directa de Trump.

—Para empezar —respondió Tin—, se suponía que estarías fuera mínimo un mes, no días. En segundo lugar, Ae no quería que te estresaras por lo que decidimos no decirte nada al respecto. De hecho, él quería venir solo.

Pete asintió y miró con severidad a Ae quien no se mostró avergonzado en lo más minino por su comportamiento.

—Tor —Tin llamó su atención, él si parecía avergonzado—, debo decir que si Trump hubiese hecho esto en otro momento, y jamás hubiéramos atestiguado lo que intentó hacerte, en este instante serías el principal sospechoso.

Pete respiró hondo. Esa línea de pensamiento era justo la misma que él acababa de tener. No importaba como, Tin especialmente lo hubiera declarado culpable sin siquiera interrogar o indagar en el personal como estaban haciendo ahora. En momentos así, compadecía a su hermano.

—De todas formas —dijo Pete con cuidado—, creo que deberíamos mantener la mente abierta ¿A cuanta información lograron acceder? —preguntó con cautela.

—Debido a la amenaza de Trump, Can sugirió un nuevo sistema de protección a la información. Él pensó que atacaría de esa forma. No puedo creer que tuviera razón. Por suerte le hicimos caso y el sistema funcionó bien y nos alertó de lo que sucedía. En este momento hay un equipo revisando cuánto acceso logró tener. Tengo un breve informe no oficial que dice que han desaparecido algunos archivos, pero eran suyos. El tema es que eran justamente unos a los que no habíamos podido acceder todavía.

Ae entonces rodeó la cintura de Pete.

—Creemos que ha estado robando dinero o vendiendo información. Y usó esto para tapar su implicación, y como son los primeros archivos desaparecidos, es el principal sospechoso, ya ves que no es sólo por sus amenazas.

De alguna forma Pete respiró aliviado y se dejó abrazar por Ae. Trump no estaba libre, era todo lo que importaba en este instante.

Terminaron pasando la noche allí. Los técnicos corroboraron que la fuga de información había sido poca y un equipo de especialistas alzó protecciones nuevas. Otro equipo se dedicó a revisar todas las computadoras individualmente y resultó que la otra computadora que había sido hackeada era de la Tutor. En un breve ataque de pánico, Pete intentó recordar el tipo de información que había colocado en ella. Entonces, el técnico dijo que los informes respecto a la empresa estaban intactos, sin embargo, todas las áreas destinadas a lo personal habían logrado ser abiertas.

Pete se sintió aliviado. En lo que a él respecta, jamás usó la computadora de la empresa para nada personal, sin embargo, recordó que esa computadora no siempre fue suya, sino de la persona por la que está haciéndose pasar.

¿Qué tan personalizada tenía Tutor aquella maquina?

Una mueca de disgusto apareció en el rostro de Ae.

—Creo que busca maneras de hacerte daño o comprometerte con algo —su voz se oía tan lejos. A Pete le urgía llamar a su gemelo—. Tor, tienes que estar tranquilo, amor —Pete casi no fue consciente de la pequeñas caricias que Ae le daba con sus manos en su cintura, ni del beso sobre su cuello expuesto—. No encontrará nada.

De la semana que Pete se dio antes de irse, tres días ya habían sido consumidos.

¿No era mejor irse ahora? Si en la computadora Tutor guardaba algo sobre ellos, si Trump llegaba a la conclusión de que él no era Tutor, irse ahora era la única forma de salvar este problema. Es más, si había algo que implicara a Tutor en algo malo, él contaría con el tiempo de desmentirlo, o no.

¿Con cuánto tiempo dispondría para regresar y hablar con su hermano?

Sus esperanzas cayeron en picada cuando un señor entró caminando a paso firme seguido de uno de los empleados que Pete recordaba cercano a Trump. Tragó. Nada de esto parecía tener buena pinta. Menos en cuanto vio el cambio en el lenguaje corporal de Tin, ahora pálido y recto.

—Padre —lo escuchó susurrar.

Definitivamente esto no huele bien. ¿Qué está pasando



Nota: Gracias por el apoyo. 

Perdón si es un poco tedioso y aburrido, pero el ambiente ya está, pronto se viene lo bueno, pronto estaremos sabiendo y viendo a Tor. 

Intercambio [AePete/ AeTor]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora