CAPÍTULO 36.

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Michael

Despertar a lado de Valentina se había vuelto mi amanecer favorito, aunque no pudiera moverme casi porque Valentina literalmente me rodeaba con todo su cuerpo, le di un beso en la cabeza y acaricié su cabello mientras le susurraba para que se despertara, se quejó y yo me reí, me estire un poco y pedí el desayuno a la habitación, Valen me agarró con más fuerza para evitar que me despertara.

- Polluela, debemos levantarnos.

- No lo creo polluelo, fue una noche agotadora.- Me reí, teníamos claro que no sabíamos cuándo íbamos a pasar otra noche juntos así que digamos que la disfrutamos de más. - Cinco minutos más.

- Valen... llegáremos tarde a la escuela. - Dije mientras le daba otro beso en la cabeza.

- Está bien.- Dijo tallándose los ojos, para por fin despertar, le dediqué una sonrisa.- ¿Como es que te ves tan fresco, y yo me veo como un zombie? - Me eché a la carcajada.

- Porque estoy acostumbrado a dormir tarde y despertar temprano, algo a lo que tú jamás te acostumbrarás. - Me miró mal. - Buenos días polluela.-

- Buenos días. Iré a bañarme rápido para desayunar juntos, ¿si? - Asentí. - Ahora vuelvo.- Me dio un beso en la mejilla y salió de la habitación con su pijama de Bambi, ella y sus pijamas extrañas, hice lo mismo, me metí a bañar rápido y me puse una camisa marrón claro, un pantalón negro de vestir y zapatos del mismo color, me puse mi reloj y me puse mi perfume, mi teléfono sonó y en la pantalla me apareció aquel número que ya conocía de memoria, la había estado ignorando estos días, pero no podría hacerlo siempre, conteste y lleve el celular a mi oreja.

- ¿Que quieres?

- Mi amor, quiero arreglar las cosas, yo sé...

- ¿Tú demanda de abandono de hogar es arreglar las cosas? ¡Maldita sea Raquel! Solo dame el jodido divorcio.

- No Michael, te he dado tiempo para pensar...

- ¿Tú me haz dado tiempo? Valla, muchas gracias.

- Si Mike, te he dado tiempo para que te des cuenta que estoy dispuesta a recuperar nuestro matrimonio.

- ¡Este matrimonio se jodio por tu culpa Raquel! Por tus mentiras, por tu engaño, tú lo llevaste a la mierda, y no necesito tiempo para nada, porque he tomado mi decisión, y no habrá vuelta atrás.

- Vamos Mike, yo te amo.

- No, tú no sabes amar a nadie más que a ti misma, deja de joderme, pediré el divorcio cuantas veces sea necesarias, pero nuestro matrimonio se ha roto, para siempre.

- Mi amor...

- ¡Mis huevos Raquel! - Dije molesto, y harto de la situación, me di la vuelta cuando tomé la laptop para guardarla, pero detuve mi paso cuando me topé a Valentina.

- No Mike, yo sé que todavía podemos recuperar esto. - Mire a Valen, estaba recargada en uno de los pilares, ya estaba con su uniforme y miraba hacia el suelo.

- Adiós Raquel. - Terminé la llamada, y guardé mi celular, me dirigí a Valen pero ella fue a abrir la puerta en cuanto tocaron por el room service, entraron y dejaron el desayuno en la habitación, le había pedido un club sandwich y para mí unos huevos revueltos con tocino. Salieron de la habitación y Valu cerró la puerta, nadie hablaba, y se sentía un ambiente tenso, se mordió su labio inferior, y por fin me miró.

- Vendrá Karol por mí.- Asentí. - Desayunaré con ella, no quería interrumpir tu llamada.

- Íbamos a desayunar juntos.

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