Michael.
Insistía en lo que ya había dicho antes, ver a Jorge jodiendo a Valentina me daba náuseas, quería simplemente decirle que era yo con quien lo había engañado, que era yo por quien lo había dejado, y restregarle en la puta cara que mientras él le rogaba como un perro, ella y yo teníamos una relación, pero algún día, algún día yo le diría en la cara que yo era el hombre de Valentina.
Llegué a mi casa y la rata fue quien me recibió, Fátima y Valentina le habían puesto un tapete para sus heces, lo cual agradecía enormemente, cuide que no se saliera de la casa y cerré la puerta detrás de mí, para ser pequeño y recién nacido, tragaba como un perro adulto, le serví más croquetas y se puso a comer, sonreí al recordar que por fin el pendiente de los casos de Valentina estaban hechos, ahora si podía concentrarme en los míos, en especial porque el viernes iría a Italia y quería llevarlo personalmente al juzgado, y vería porque aceptaron la demanda de Rachel, mire mi teléfono que estaba sonando, era Sophia mandándome unas cosas de trabajo, las cheque y le contesté exclusivamente lo del tema, y me dispuse a seguir en lo mío, la pulga comenzó a chillar y yo rodeé los ojos.
— Sabía que ibas a ser un dolor de huevos. — Dije y me dirigí a él, lo puse en mi mano y se quedó quieto. — Pronto te irás, ¿de acuerdo? — Lo puse en mis piernas y seguí con lo mío, el perro fue como si no hubiera existido yo yo gracias al cielo había controlado un poco la alergia que me daba esa cosa.
[...]
Llegué a la escuela con el café en mano, fui a la sala de maestros por mis listas y después me dirigí a mi salón, por suerte este fin de semana era largo porque era feriado, y no habría clases el lunes y mañana viernes solo había un evento de esos que solo quitan tiempo, cheque el calendario, la próxima semana sería de exámenes, así que tendría que trabajar un poco más, la hora del receso llego, cheque mi computadora y anoté en mi agenda mis próximos eventos, los toques en la puerta me distrajeron cuando la cabeza de la rubia se asomó, le sonreí y la hice pasar.
— ¿Te interrumpo? — Negué.
— Jamás lo harías.
— Mamá me mando a dejarte esto.— Dijo ofreciéndome un pequeño sobre, lo tome y lo abrí.
— Devuélveselo a tu madre Valentina.— Ella negó.— No me deben nada, de verdad.
— Tómalo Michael, es lo que te corresponde, trabajaste de más en nosotras, y quiero que lo tomes.
— No lo hice por dinero, te lo dije desde el principio, este dinero es suyo, mejor págale a Jorge, me urge más saber que no le debes nada.
— Si, hoy iré a pagarle a Gastón también, pero quiero que lo tomes, así como este dinero que te debía de los extraordinarios. — La miré serio.
— Cómprate algo con eso, cómprale croquetas a tu rata que tienes en mi casa, o invita a las chicas algo, o a tu madre; pero no aceptaré el dinero.
— Hazlo por mí Mike, me haría bien que lo tomaras, me sentiría en paz conmigo. — La miré. — Dijiste que harías cualquier cosa por mí.
— Ahora eres chantajista, valla. — Ella se rio. — No, guarda ese dinero y cómprate algo para ti, te lo regalo, ahórralo si quieres, en algún momento te hará falta.
— No. Esto es tuyo. — Dijo y me dejó el sobre en mi maletín.— Hazlo por mi. — Rodeé los ojos, ya vería cómo regresárselo de alguna manera mi teléfono sonó, era Sophia.
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Jugando Con Fuego
Fiksi PenggemarValentina Zenere tenía una vida casi perfecta... o al menos eso parecía antes de que la muerte de su padre la derrumbara por completo. Sus calificaciones se desplomaron, su beca peligra y cada día en la escuela se siente como una cuenta regresiva ha...
