«Recordar es lo único que puede hacer para salvar a sus amigos»
(Fanfiction de la saga The Maze Runner)
(No se aceptan copias ni adaptaciones)
(Todos los créditos de la historia ORIGINAL pertenecen a James Dashner)
(MinhoxOC)
comienzo: 23/01/2021
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LA NOCHE TOMO CONTROL DEL CIELO UN par de horas más tarde, Amelia había corrido hasta un poco más allá de los árboles raquíticos y blancos, pero no tan lejos como para estar cerca del cementerio. La castaña se había acurrucado en el suelo debajo del pie de un árbol y se quedó ahí mucho tiempo, no lloró demasiado, solo lo suficiente para calmar la ansiedad que sentía en su pecho. No quería salir de su escondite, no tenía las fuerzas necesarias por lo que se quedó ahí hasta la noche.
Se sentó en el suelo, sola, con la mirada perdida en alguna parte del bosque, hasta que sus sentidos se pusieron en alerta cuando escucho el sonido de las hojas siendo pisadas.
De un salto ya estaba de pie, inspecciona con la mirada buscando a alguien hasta que ve una sombra no muy lejos de donde ella estaba, pensó que era Marie, pero su hermana estaba reposando en su habitación y probablemente quiso dejarla a solas, además la sombra era muchísimo más alta que la rubia.
Se puso a la defensiva y tomo una rama, tan larga como su brazo y lo suficientemente gruesa para dejarle una contusión a alguien.
—¿Quién anda por ahí?—preguntó en un tono amenazador, sin apartar la mirada de la sombra y con la rama alzada lista para golpear a quien quiera que estuviese ahí.
—Soy yo, Thomas.
El Novato salió de entre las sombras, con un intento de sonrisa. Amelia baja la rama y fulmina con la mirada al chico. Se deja caer de nuevo sobre el suelo, pero deja a un lado la rama por si la necesitaba luego.
—¿Qué es lo que quieres?—volvió a preguntar ella tajante, Amelia quería estar a solas y la presencia del chico no era de su agrado.
Thomas toma asiento a un lado de ella y le extiende una manzana roja, la castaña lo piensa un momento, pero el rugir de su estómago hace que tome la manzana.
—Pensé que quizás necesitabas un poco de compañía y una manzana—dijo mientras se encogía de hombros.
Amelia le da una gran mordida a la manzana, el jugo dulce hace saltar a su paladar. Come hasta que solo queda el corazón de la manzana, mientras miraba de reojos al chico. Cuando termina arroja el corazón en dirección contraria.
—¿Por qué piensas que necesito tu compañía?—indaga la castaña con un tono de voz cortante. Thomas se queda en silencio y solo se encoge de hombros.
—Todos necesitamos algo de compañía de vez en cuando—explica luego de un rato en silencio—. Siento mucho lo de tu amigo Ben.
A Amelia se le hace el corazón bolita cuando escucha su nombre, quizás no se conocían desde hace tiempo, pero era su amigo y ahora ya era comida de Penitente.
—No importa—dice con seriedad—, ¿Qué es lo que estás buscando realmente Thomas?
—Yo...no lo sé—balbucea, pero mira hacia los muros y deja la vista fija en algún punto—. Has estado más tiempo aquí ¿No?