«Recordar es lo único que puede hacer para salvar a sus amigos»
(Fanfiction de la saga The Maze Runner)
(No se aceptan copias ni adaptaciones)
(Todos los créditos de la historia ORIGINAL pertenecen a James Dashner)
(MinhoxOC)
comienzo: 23/01/2021
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AMELIA DESPIERTA A LA MAÑANA SIGUIENTE CON UN HORRIBLE dolor de espalda, la castaña había dormido en el bosque, los gritos incesantes de Alby no la dejaban conciliar el sueño, aunque los gritos de Alby no era lo único que la mantenían en vela, las pesadillas la despertaban cada tanto; soñaba con los horrendos cuerpos de los Penitentes, que se arrastraban por la Finca hacia su habitación, en su búsqueda para comérsela.
Amelia despertaba bañada en sudor, con la respiración acelerada, así que tomo una almohada y una manta, fue al bosque y se quedó dormida en cuanto su cabeza toco la almohada.
La castaña se estira para desperezarse, un bostezo largo sale de sus labios.
Por fin el día había llegado; el día de la reunión, por lo que Amelia se dio prisa y fue a la Finca. El estómago le gruñía y se retorcía por los nervios, y aunque tuviese hambre la ansiedad no la dejaría disfrutar la comida. Se había despertado un poco más tarde de lo habitual por lo que los habitantes ya estaban laborando.
Recorre los pasillos de la Finca hasta dar con la puerta, esta estaba entre abierta, no tuvo que cuestionarse si era esa porque la conocía. Entro en la habitación encontrándose con Thomas y los demás guardianes (excepto Alby) en sus sillas. Amelia toma asiento a un lado de Thomas quien se encontraba tan ansioso y nervioso como ella.
Amelia analiza la habitación, esta no había cambiado en nada; aún estaban las once sillas y ningún otro mueble, tampoco había ventanas, el lugar seguía oliendo a moho y libros viejos.
«Encantador, como siempre» pensó ella con ironía. Mira de reojos a Thomas quien temblaba ligeramente. Y aunque ella había estado ya en una reunión donde su culo peligraba de ser desterrado, se sentía nerviosa
—En lugar de nuestro líder, enfermo en cama, declaro esta Reunión iniciada—declara Newt rodando los ojos—. Como todos saben, los últimos días han sido realmente locos y una parte parece centrado en nuestros amigos sentados aquí presente.
Todos voltean para mirarlos, Amelia urge el mentón para demostrar seguridad, pero por dentro se sentía avergonzada de estar ahí, de nuevo y en menos de un año.
—Ellos no son Habitantes—exclama Gally, su áspera voz era baja como un susurro—. No, ellos son infractores.
Eso basto para causar murmullos y susurros entre los guardianes, pero Newt rápidamente los calló.
—Gally—dijo Newt a forma de advertencia, aunque su voz era apacible—. Trata de mantener un poco de orden por aquí. Si vas a parlotear con tu maldita boca cada vez que diga algo, puedes continuar y marcharte, porque no estoy de buen humor.
Gally se cruza de brazos e inclina la cabeza hacía atrás en su silla, tenía el ceño fruncido, que le daba el aspecto de un niño cuando no le dan lo que quiere. Newt le lanza una última mirada a Gally antes de continuar. Amelia no pudo evitar no sentir pena por el rubio.