¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Estaba felizmente durmiendo con Bianca y Amira, ocupaban toda la cama literalmente y para sumar que el perro del orto estaba durmiendo en los pies.
Siento que alguien entra gateando a la pieza, me quedó recalculando si fue mi imaginación o es posta.
— eu. –me agarra el brazo.
Pegue un salto y me tape la boca para no gritar, estaba Julián.
— vamos. –me susurra.
— ¿donde?.
— al boliche idiota, dale vamos.
— pero le dijimos a las chicas que no íbamos a salir.
— pero dale, vamos.
Me levanté, agarré ropa y salimos hasta la sala, estaban Santino y Sofía durmiendo en el sillón.
Se habían quedado dormidos mirando una película.
En lo que Julián despertaba a Santino yo me fui a cambiar, me clave una camisita con un jean bien piola, perfume, me lave los dientes.
Arrancamos para el boliche.
— de acá no tiene que salir. –habla Julián. Vamos a volver antes de que se despierten, Ornella tiene el sueño pesado.
— pero les mentimos. –dice Santino.
— ¿vos a quién le mentiste?. –lo mira Julián. Que yo sepa no tenes novia.
— vos no sabes nada.
Se la tiró.
Entramos al boliche, empezamos a tomar y a bailar. Julián estaba en un cumpleaños se ve que hace mucho no sale este chico, esta bailando, tomando, etc.
— chicos.
Viene con una mina abrazada ¿esta de donde salió?.
— ella es Celeste. –sonríe. Es...una amiga de allá. –le da un beso en la mejilla.
Santino y yo lo quedamos mirando.
¿Amigos? Yo le doy un beso asi y me cagan bardeando.
— un gusto. –nos saluda.
— el gusto es mío linda. –le di un beso en la mano.
— ey. –me separa Julián. Ojito.
Empezamos a bailar, no se Julián y yo estábamos bailando bien pegaditos a esta chiquita Celeste, me gusta, me gusta, hace una banda no salgo así.
(...)
Salir anoche no fue buena idea, volvimos a las ocho, a las doce nos despertaron para comer y acá estamos.
— tienen alta caras de muertos. –dice Bianca.
— ¿todo bien amor?. –Orne se acerca a Julián.
— si, tenemos sueño nomas. –bosteza.
— chinito, anda a dormir la siesta si querés. –me da un beso Ami. Te despierto para los mates.
— ¿qué es esto?.
Bianca agarra una bolsa, ¡la ropa que usamos anoche!.
— ropa. –habla Sofía. ¿De donde salió esto?.
— estaba acá.
— hija. –la alcé. ¿Vamos a dormir la siesta?.
— me voy a dormir la siesta con mi papi, no me molesten. –los mira. Pepe vamos.
Hasta con el perro tengo que ir a dormir la puta madre, apenas toque la cama quede planchado, mi cuerpo no daba más.
— Matías. –me sacude Ornella. Matías te estoy hablando.