|57|

3.9K 263 100
                                        

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.













Recién se duerme Bianca, peleando porque no quería irse a dormir.

— donde esta Ornella. –se queja Selena. Dijo que íbamos a salir.

— Julián debe estar siendo Massimo en el yate.

Me empecé a reír recordando esa película.. pero se fue mi sonrisa cuando imaginé a Julián modo Massimo.

— que horror. –me tape la cara. Que asco, que asco, que asco.

— vos solita lo pensaste. –se ríe Selena.

— ¿te quedas con las bendis?. –la mire. Voy a comprar algo para tomar ¿te va?.

— sabes cuánto esperé para que digas eso, pido una caipiriñia. –sonríe.

Asentí, me puse unas crocs y bajé para comprar los respectivos tragos, estaba eligiendo, estaba eligiendo.

— buenas. –se sientan al lado mío.

¿Rusher? Ptm, me dio vergüenza al recordar que le contesté ese tuit en mi máximo enojó.

— ¿qué onda?. –lo saludé. ¿Todo bien?.

— estaba con Lit.. pero se fue con tu amiga. –se ríe. ¿Son parientes ustedes?.

— cuñadas. –sonríe. ¿Por qué?.

— preguntó. –me sonríe. ¿Tomamos algo?.

Bueno, una horita nomas voy a dejarla colgada a Selena, no pasa nada.

Total ella me peleaba cuando era chiquita.

— dale, dale tomemos algo. –lo mire.

Pedimos dos cervezas, las tomamos mientras hablábamos de la vida... estoy tratando de no meter mis problemas amorosos porque terminamos los dos llorando.

Ya con un par de copas encima, me acordé que hace poco había salido una noticia de Rusher.

— ¿es verdad qué estás con la China? Que envidia amigo. –me mordi el labio. Es tremenda mujer.

— somos amigos. –se ríe. Nada más que eso...no se porque salieron esos rumores, pero somos amigos nomas.

Asentí, terminamos de tomar las cervezas.

— uh. –me levanté. Deje a la cornuda colgada.

— ¿Ornella?. –preguntó.

— nono, a la otra. –me reí.

— ¿Sofía?.

— ¡no! Selena. –lo mire. ¿Me acompañas?.

— dale, vamos.

Empezamos a caminar hasta la habitación, le di un beso en la mejilla antes de entrar, el amiguito de Sofía me había caído bastante bien.

— perdóname Sele, me colgué mirando las estre... ¿qué es esto?.

Mire toda la habitación, habían rosas de rosas y globos por todos lados, en la cama, en el piso, literal en todos lados.

— ¿Selena?. –volví a preguntar. Dale tonta ¿donde está mi hija?.

Al darme vuelta choque con el cuerpo de Matías haciendo que me asusté, ¿qué hace acá?.

— ¿q-qué haces acá?. –dije nerviosa.

— vine a recuperar lo mío. –me agarra la cintura. ¿Me dejas?.

A vos nunca :p

— fue muy feo lo que hiciste Matías, son cosas que ya no tendrían que pasar se supone. –me alejé. Salís, estas con gatitas, cualquiera así.

— ya te dije cómo fueron las cosas mi amor, yo tengo ojos para vos solamente, no busco estar y tampoco quiero con nadie más. –me mira a los ojos. Sos el amor de mi vida Amira, no te dejaría ir ni a palos te juro, sos todo lo que soñe.

Me voy hacer pis y todo lo que tomé ya se me había pasado con todas esas palabras.

— pero siempre pasa lo mismo. –agache la cabeza. Y jode quedar cómo boluda siempre.

— Ami.. se que no es momento, pero déjame pedirte algo.

— ¿qué me vas a pedir? ¿Qué te perdoné? Juras que no vuelve a pasar segur... ¿por qué te estás arrodilando? ¡Matías!.

— ¿te querés casar conmigo?.

𝚃𝚘𝚍𝚘 𝙲𝚊𝚖𝚋𝚒𝚘; 𝙼𝚊𝚝𝚒́𝚊𝚜 𝙶𝚊𝚕𝚕𝚊𝚛𝚍𝚘 [𝚝𝚎𝚛𝚖𝚒𝚗𝚊𝚍𝚊]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora