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Ya estabamos de vuelta en el tren hacia Hogwarts, me senté con los chicos los primeros 10 minutos porque no tardó más en llegar Lavender
-Ro-Ro!!!- se tiró encima suya empujándome a mi que estaba al lado, Harry y Herms me miraron con compasión.
-Ten más cuidado-hablé alto-imbécil-y susurré esto último- nos vemos en el castillo.
Corrí hacia los vagones de slytherin y encontré el que buscaba, lo primero que hice fue abrazar a Theo, y después a Draco, este último estaba en condiciones lamentables y no dije nada, porque había mas gente en el vagón aunque todos pensaramos lo mismo. Theo y Blaise fueron a dar una vuelta por el tren
-Qué coño te han hecho Draco?-le pasé la mano por la cara y me la apartó bruscamente, lo miré incrédula-que haces...-hablé bajito.
-_____ no me apetece hablar- me miró a los ojos muy serio, haciendo incluso que me asustara. Me aparté y no volví a dirigirle la palabra, lo que me faltaba, ahora que lo pienso tampoco habia contestado a mi carta de navidad. El perfume de Draco inundaba todo el vagón y me quedé dormida.
Llegamos al castillo entrada la noche, y por primera vez en mi vida, me salté el banquete y me fui a mi habitación. Se me saltaron las lágrimas debido a lo terriblemente mal que me iba, Draco no me habla y esta moribundo, Ro-Ro y Lavender, mis padres, todo...
Me tocaron a la puerta y fui a abrir encontrándome a Regulus.
-Por qué no has venido a cenar?-entró en la habitación sin darme oportunidad a decirle que no.
-No me encontraba bien-cerré detrás de él y me senté en cama- Has visto a Draco?
Regulus se quedó callado un rato
-Sí ____, si te soy sincero puedo tener una idea de lo que le pasa y me parece que tú también-me miró. Un vacío me llenó el pecho.
-Ya...-le contesté desanimada
-Sabes que eres la única persona que puede ayudarlo-y era cierto, Draco Malfoy no se suele abrir con las personas pero conmigo había sido diferente.
Regulus se fue y dormi hasta la mañana siguiente. Las clases pasaron aburridas y a Umbridge cada vez se le iba más la cabeza.
Estabamos en el comedor, y como Draco me evitaba estaba comiendo con los gryffindors.
-Están diciendo que Umbridge quiere sacar a Dumbledore del cargo de director-contaba Hermione como si le fuera la vida en ello.
-Herms no creo que eso vaya a pasar, tendría que ser una situación muy desesperada-decia mientras revolvía en mi plato sin hambre.
-____ tiene razón, es Dumbledore.
Con el frío por todo el castillo y el comienzo de clases decidí pasar el día en la biblioteca, era un sitio cálido y cómodo. Estaba estudiando a unos animales de cuidado de criaturas mágicas, los Theasels, solo los puedes ver si has presenciado la muerte y en mi caso no es asi.
Era bastante tarde y ya me estaba cansando de estudiar, empecé a recoger cuando se empezaron a oir risitas y cuchicheos acercarse por los muebles llenos de libros, levanté la cabeza de mi bolsa y vi a Draco con una morena de hufflepuff. No me lo podía creer.
Cuando el se dio cuenta de mi presencia nuestras miradas chocaron, ya no había risitas. Rígida y orgullosa como buena slytherin que soy me levanté y me fui de ahí, él no vino detrás.
¿Dónde quedó lo de preocuparse el uno por el otro? Solo llevamos sin vernos dos semanas

Date cuenta- Ron Weasley y túHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora