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Nos habíamos desplazado desde que Ron se marchó y también habíamos decidido a dónde dirigirnos. Estabamos preparando las cosas para ir al Valle de Godric, Harry pensaba que la espada podía estar allí.
-Listas?-preguntó Potter.
-Listas-contestamos
Nos aparecimos en un pueblito de casas de madera, todo estaba nevado y no había un alma por las calles. Nos dirigimos al cementerio.
-Aquí estan-les dije. Dos tumbas continuas de la madre y la hermana de Albus. No quedaba ningún miembro de la familia Dumbledore.
-Eh mirad aquí-Hermione se acercó a una tumba desconocida- este símbolo- señaló un grabado en la lápida- aparece en mis libros- Hermione llevaba meses estudiando, memorizando y traduciendo todo lo que se pudiera encontrar en los libros que Dumbledore le había dejado.
Acabamos la visita en las tumbas de los padres de Harry, quienes habían vivido en ese pueblo también. Harry se derrumbó delante de la tumba de sus padres y pronto dejamos el cementerio.
-A dónde vamos?-pregunté.
-Hay que investigar... supongo-dijo Hermione.
Andábamos por el centro de aquel pueblecillo hasta que una anciana nos empezó a hacer señas.
-Es a nosotros?-pregunté.
-Sí, sí vamos-dijo Harry apurando el paso.
La señora no hablaba, era un tanto extraña y no me producía buenas sensaciones. La seguimos hasta una casa vieja y abandonada. Entramos. La señora indicó que quería hablar con Harry a solas, entonces Hermione y yo nos quedamos en la entrada de aquella lúgubre casucha mientras Harry subía las escaleras con la mujer.
-Esto no me da buena espina-le susurré a Hermione. Ella no me contestó pero me miró preocupada mientras bagábamos por la estancia.
No tardó mucho en oírse un fuerte sonido en la parte de arriba de las escaleras, subimos lo más rápido que pudimos para lograr salvar a Harry de Nagini y aparecernos lejos.
-Justo a tiempo-dijo Hermione.
-Joder, joder, joder-dije yo al borde del llanto- no puedo más esto es demasiado.
-_____- Hermione se acercó a abrazarme.
-Ya está- me recompuse- un bajón.
-Chicas puede que no sea el momento ideal... pero se ha roto mi varita-Harry nos enseñó dos palos pequeños.
Aparecimos en un bosque seco, cosa que agradecí después de toda la nieve que habíamos tenido. Montamos la tienda y encendimos fuego.
Cada uno estaba sumido en sus pensamientos cuando una música empezó a sonar en la pequeña radio que llevábamos.
Harry se levantó y empezó a bailar, muy mal a mi parecer.
-Harry...-dijo Hermione desanimada.
-Potter apestas-me levanté y Harry y yo empezamos a luchar en una batalla de baile. Pronto Hermione se unió y la tienda desapareció, los horrocruxes desaparecieron y Voldemort desapareció.

La nieve no había tardado en volver a llenar el lugar. Dormía en el colchón con mantas que me correspondía cuando la luz empezó a inundar la tienda y no me dejó seguir acostada. Me levanté a regañadientes ya que debían ser las 7 de la mañana o por ahí. Me dirigía hacia la cafetera hasta que me di cuenta de que uno de los colchones estaba desocupado. Fue lo que hizo falta para levantarme. Corrí y me agaché junto a Hermione.
-Herms Harry no esta-la removí y ella también se levantó.
Después de una rápida ojeada, supimos que en la tienda no estaba así que salimos hacia fuera.
-Dónde esta tu ropa?-le dije a un Harry que llegaba mojado y semidesnudo. No me contestó porque un pelirrojo que venía pocos pasos atrás me miraba esperando una reacción.

Date cuenta- Ron Weasley y túHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora