66

514 31 0
                                        

Tras el funeral y el final de las clases, volvimos a "casa". El mundo mágico estaba en crisis, la oscuridad comenzaba a amenazar la paz con la que habíamos vivido y teníamos que tener cuidado incluso por la calle.
Harry nos había contado que pensaba no acabar la escuela para conseguir los Horrocruxes que contenían el alma de Voldemort y acabar con él, sería la única manera. Obviamente decidimos acompañarle, aun que me daba pena no acabar mis estudios, me imaginé que a Hermione todavía más.
Regulus, Harry, Theo y yo habíamos ido a la casa de Sirius a buscar nuestras pertenencias y largarnos de ahí, ahora que sabíamos que Snape era un traidor podía decir como llegar a la casa.
-Kreacher, tengo algo para ti-le decía Harry. El elfo reacio hacia Harry se acercó un poco.- es un colgante, de tu amo Cefeo Arcturus Black-el elfo se lo quitó de la mano y lo llevó a su nido de basura. Nos impactó, que volviera con un colgante igual en la mano.
-Kreacher ese es...?-dijo Harry extrañado.
-Al amo le hubiera gustado que usted lo tuviera señor-le entregó a Harry en colgante real, el que teníamos que destruír.
Cefeo era el hermano de Sirius, Harry nos explicó que el tenia el verdadero guardapelo que debíamos encontrar.
Nos fuimos a pasar nuestro verano a la nueva madriguera, parecía no haber cambiado mucho.
Llegamos a través de un traslador en forma de taza con nuestras mochilas a la espalda. Salieron a darnos la bienvenida. Ron vino y me abrazó por encima de los hombros, con ese abrazo me di cuenta de lo agotada que estaba de todo el curso y de las guerras mágicas, necesitaba descansar, todos lo necesitábamos.
Nosotros 4 nos hospedábamos con los Weasley y Hermione llegaría en unas semanas, se había visto obligada a hacer lo mismo que nosotros con nuestros padres y quería disfrutar unas semanas más con ellos.
Fred y George estaban bastante por casa pero días aleatorios desaparecían para atender la tienda en el callejón diagon, Arthur trabajaba y a Molly le gustaba andar por el jardín. Eran una familia grande pero raramente coincidíamos muchos a la vez.
La primera noche que pasamos en la madriguera, a pesar de estar agotada el colchón de Ginny se me hacía cemento y no estaba cómoda con ninguna postura. Salí de puntillas por la puerta, mi varita encendida y un pijama de invierno y fui hacia la habitación de Ronald. Como cuando un niño le va a decir a su madre que ha potado en medio de la noche me planté de pie delante de su cama, se removió un poco al notar la luz y pareció, al fin, despertarse
-____?-pronunció con voz ronca frotándose los ojos.
-No soy capaz de dormirme-dije avergonzada, Ron se rio y me hizo un sitio en su cama. Me puse cómoda y noté un gran brazo en mi cintura y un beso en mi cabeza.
-Pesadillas?-me preguntó con los ojos cerrados de nuevo.
-Malos pensamientos solo, supongo que las pesadillas vendrán cuando duerma-le susurré.Apretó un poco más su brazo acercándome a el.
-Estas a salvo _____.
Me desperté después de una noche tranquila, las pesadillas habían decidido no aparecer y el sol entraba por la pequeña ventana.

Date cuenta- Ron Weasley y túHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora