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Corríamos por los pasillos pero yo no sabía a donde íbamos. Frenamos en la sala de los menesteres y Hermione me explicó que buscábamos la corona de Rowena Ravenclaw.
La puerta se abrió y resultamos no estar solos en la sala, Draco, Crabbe y Goyle parecían buscar lo mismo que nosotros. La búsqueda se convirtió en una carrera para encontrar la corona con hechizos de por medio, afortunadamente Hermione dio con ella antes que el resto. En un intento por frenarnos Crabbe lanzó un incendio, mala idea en una sala llena de libros y de muebles de madera. Harry pensó rápido y nos pasó dos escobas, Ron se subió en una, Hermione y yo en otra y Harry en la última. El incendio se propagó más rápido de lo esperado y un mueble en llamas bloqueó la parte inferior de la salida. Agobiada miré a Harry, que hizo una mueca como dando el brazo a torcer. Bajó con la escoba y agarró a Draco del brazo, y Ron, hizo lo mismo con Crabbe, Hermione y yo hicimos un intento inútil de agarrar a Goyle, pero el peso era demasiado.
-Lo siento!- grité antes de salir volando fuera de la sala.
Herms y yo salimos de últimas y notaba mi garganta llena de humo, empecé a llorar sintiéndome responsable de aquella muerte, la primera que había presenciado
-Tenemos que destruir la corona, ya-Harry nos miró.
-Vamos Ron y yo- cogí a Ron del brazo y la corona de la mano de Harry y empezamos a correr.
-A junto el basilisco?- me miró desganado.
-A junto el basilisco-le contesté.
Corríamos por los pasillos hasta que algo hizo que me cayera hacia la derecha.
-Pero qué?...- algo en mi bolsillo luchaba por salir. Saqué el giratiempos roto que peleaba por guiarnos hacia algún lugar. Miré a Ron, que estaba igual de anonadado que yo. Me lo puse en el cuello y dejé que nos guiase. El giratiempos nos llevó hasta el que fuera el despacho de Dumbledore, cada vez estaba más alterado y ejercía más presión en mi cuello.
-____ quítatelo te va a hacer daño-Ron estaba empezando a preocuparse.
Lo agarré con manos firmes y quité la cadena de mi cuello pero mi fuerza no bastó, el artefacto salió disparado hacia la pared y se metió en uno de los cuadros.
-No!- lancé mi mano hacia el pero fue inútil.
-Vámonos ____, no merece la pena ya - asentí y nos dirigimos a la puerta pero una voz nos frenó.
-Señorita Nott, me parece que esto es suyo- Albus Dumbledore había aparecido en el cuadro y tenía mi giratiempos en la mano.
-Profesor- me acerqué de nuevo. El giratiempos volvió a salir del cuadro pero esta vez, funcionaba.
-Como comprenderá no podía entregárselo en funcionamiento-rió levemente- úselo con responsabilidad, buena suerte.
Ron y yo salimos corriendo del despacho para ir, ahora si, a junto el basilisco. No fue sencillo pero que el monstruo estuviera ciego ayudó a deshacernos de él, con un colmillo destrozamos la corona y nos fuimos al exterior.

Los pasillos del castillo eran el propio campo de batalla, todo estaba en ruinas y lleno de polvo, era desolador ver las luces de los hechizos volar por todos lados y los cuerpos inertes en el suelo. Pero más impactante fue encontrar a George en el suelo, llorando y protegiendo todavía, el cuerpo sin vida de su gemelo.

Date cuenta- Ron Weasley y túDonde viven las historias. Descúbrelo ahora