¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
━━━✧♡✧━━━
Dicen que la mejor parte de tocar fondo es que siempre puedes volver a escalar cuesta arriba y aunque esto es cierto; por experiencia propia, yo prefiero verlo desde otro punto de vista, a veces el tocar fondo depende de uno, depende de hasta donde estás dispuesto a cavar, tal vez hasta que el vértigo es claro e insoportable o al punto en el que te duele el cuello de solo mirar arriba e incluso las rodillas de solo pensar en lo mucho que hay que escalar si es que se quiere volver de regreso a donde uno estaba cuando cayo en picada y en esta ocasión, las rodillas de Honney Molina iban a terminar pulverizadas. Porque gracias a aquella intervención honney recibió por decir de alguna manera los peores golpes de la vida; uno tras otro, como si la misma realidad la zarandeara con fuerza y luego le metieran un buen golpe a puño limpio en la cara, se lo tenía merecido desde hace tiempo, ni siquiera se iba a molestar en negarlo, era la única verdad y como si no fuera ya suficiente, todavía tenía que seguir asistiendo a las consultas de Hillary.
-es lindo verte de nuevo por aquí honney- dijo la mamá de jesse mientras ambas tomaban asiento en su despacho -si bueno... no es como que no tenga cara de hacer un berrinche luego de todo lo que pasó- dijo- soy consiente de que debo pedir disculpas- -y eso esta bien pero espero que seas consciente de que no es a mi a quien le debes pedir perdón- la castaña no pudo evitar fruncir los labios al saber a quién se refería -probablemente soy la última persona que clarissa quiere ver- admitió -por lo que yo sé son años de amistad... no deberías de asumir esas cosas que solo le corresponden a ella- -la eh visto enojada antes y sé lo rencorosa que puede llegar a ser... va a pasar mucho tiempo para que ella siquiera considere perdonarme-
Porque Honney conocía a su mejor amiga tal vez más que a ella misma y sabía que cuando algo le afectaba; tardaba mucho en superarlo, Clarissa no era el tipo de persona que dejaba ir las cosas tan fácilmente, perdonaba, si, pero en definitiva nunca olvidaba. A Honney nunca le tocó vivir el resentimiento de su mejor amiga en carne propia... hasta ahora; saber que ella era la razón por la que Clarissa estaba molesta, no era algo que precisamente le sentará de maravilla y en su caso era todavía peor, porque Honney no solo había hecho enojar a su amiga... le había roto el corazón y solo dios sabría si ellas dos volverían a ser las amigas que siempre han sido ... si es que ellas volvían a ser las de siempre.
-te apuesto veinte dólares a que no es así- dijo Hillary de repente, honney rio a secas -probablemente los pierdas- dijo -o probablemente los gané, eso depende de lo que clarissa decida y de lo que tú hagas para que ella tomé esa decisión- replicó la mujer rubia mientras le guiñaba un ojo con diversión- pero en lo que eso pasa dale un poco de tiempo... lo tuyo no es lo único que está tratando de afrontar- dijo refiriéndose a esa dolorosa confesión, pero honney lo último que quería era pensar en ello, no dios, ya se había torturado mucho con eso ¿la prueba? los nuevos rasguños en sus manos -se que estamos aquí por mi pero... ¿Cómo está jess?- no pudo evitar preguntar, sobre todo al darse cuenta como su psicóloga, por mucho corrector de ojos y polvo que se pusiera, todavía se le veían las ojeras y el cansancio -aparte del hecho de que todo el tiempo se siente mal y vomita a cada rato, esta fuera de peligro pero... es todo un reto sacarlo de su cuarto... está destrozado- admitió con la voz algo apagada