Latidos del corazón ♡

32 2 0
                                        

♡

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

♡....................♡....................♡

Es bien sabido que, universalmente hablando; todos somos distintos, no es ningún secreto que todos somos diferentes los unos de los otros, diferentes ideas y diferentes pensamientos, sin embargo, por raro que parezca, si que había algo que era capaz de unirnos a todos: era el amor a un ser querido que lamentablemente, ya no se encontraba con nosotros, al igual que la alegría que se siente cuando una nueva vida, llega a este mundo. Y es posible que de esto; se trate esta historia que estoy a punto de contarte el día de hoy y es que esta historia, por curioso que te parezca, esta historia de amor, memorias y despedidas (y tal vez, solo un poco de cempasúchil)... inicia con nadie más, que con Jesse Peters.
Inusual, ya lo sé, por el título de esta historia, estabas preparado mentalmente para conocer esta historia de la mano de Clarissa, sin embargo; hay que entender que para este tipo de situaciones y como ya te lo había dicho, no había ningún tipo de distinción, pero volviendo a lo importante, nuestra historia da inicio en un sábado a medio día con Jesse camino a casa de su novia, Clarissa, con toda la disposición de trabajar y redactar un ensayo para la semana cultural en la escuela, sin embargo, poco sabría Jesse, que esa tarde, tendría un giro de trama muy... interesante.

-¡Jesse! que sorpresa verte por aquí, pasa- fue lo primero que dijo el papá de su novia en cuanto le abrió la puerta
-gracias ¿Qué tal tú sábado?-
-pues lo mejor que se puede cuando estás en tú día libre y tú esposa en una reunión con inversionistas- suspiró el hombre- pero enserio ¿Qué te trae por aquí? Clarissa no está- Jesse frunció el ceño confundido
-¿Clarissa no les dijo? prometió ayudarme con un ensayo para la siguiente semana- comentó mientras dejaba su mochila en el suelo- va a ser la semana cultural en la escuela y tengo que hacer un trabajo sobre alguna tradición mexicana- explicó- perdón ¿Dónde se supone que está Clarissa?- preguntó
-¿a esta hora?- preguntó Erick mirando su reloj- probablemente ya llegó a Tijuana, creo que ella y sus abuelos se dirigían a Ensenada, Baja California- respondió
-¿y qué hace Clarissa en México?-
-se acerca el día de muertos, se iban a ir a comprar lo que hiciera falta para armar el altar, de hecho, y en teoría yo tendría que estar limpiando la sala para eso, pero me rehusó a limpiar sin tener almuerzo en mi estómago- respondió mientras se dirigía a la cocina
-si... me perdiste en día de muertos- contestó Jesse siguiendo al adulto a la cocina
-cierto, aún eres nuevo en esta familia- recordó Erick luego de poner café en la máquina para preparar- bien, te pondré al tanto, en está casa no solo celebramos la noche de brujas, también celebramos el día de muertos-
-eso de día de muertos suena como a un culto- habló Jesse de la nada siendo traicionado por su impulso de idiotez, Erick solo se limitó a reír
-oh no, te prometo que no es eso, tranquilo- le aseguró- es más, toma asiento... creo que ya sé sobre qué puedes hacer ese ensayo tuyo- comentó decidido antes de que las tripas rugiendo de Jesse, hicieran acto de presencia- y de paso te preparo algo de comer ¿Qué tal unos sándwiches?-

Y en cuestión de un par de horas; Erick, entre Sándwiches de pavo y aspiradas de piso, se había dado a la tarea de explicarle a Jesse, lo que era el día de muertos, lo que significaba para los mexicanos y el como, incluso el lejos de sus tierras, no era un impedimento para rendir tributo y homenajear a los suyos, que lamentablemente, ya no estaban con ellos y quizá era por el pasar del tiempo (o la falta de una segunda taza de café del día) pero si le preguntabas a Jesse, conforme más relataba Erick, más lo percibía... ¿nostálgico? ¿triste? tal vez era imaginación suya.
En cierto punto de toda la charla con Erick; Jesse, inconscientemente había dejado a un lado su libreta, observando al papá de su novia, quién en medio de un descanso de toda esa limpieza y organización, se encontraba tomando la tercera taza de café (siendo esta de café descafeinado) mientras detenía su mirada en una caja en específico (o más bien en lo que sea que contuviera dentro) y no era que Jesse quisiera ser un entrometido en casa ajena, pero, había algo en la manera en la que Erick miraba el contenido de esa caja, que hasta en cierto punto, le recordaba a todas esas mega limpiezas de verano que él y su madre hacían en el sótano junto con Reggie y su papá Franco, siendo más específicos, cuando su madre encontraba algún artículo que en algún momento llegó a pertenecer a Ethan Campbell... su padre biológico al cuál, lamentablemente, nunca tuvo el privilegio de llamar papá, pues este, había partido muy pronto de este mundo (y cuyas pertenencias, siempre terminaban en el cuarto de Jesse, resguardados en una caja).
Todo al punto en que sí, la mirada de Erick, no era muy diferente a la de su madre: nostálgica, triste, como si de repente, su mente y corazón se hubiesen quedado atascados en un recuerdo (o quizá más de uno), con un anhelo que podía quemar, un anhelo de volver a esos magníficos tiempos, el vago deseo de nunca irse de allí y si Jesse tenía que ser honesto, esa misma mirada en Erick, le generaba disonancia, él tenía una familia maravillosa (no por nada, Jesse salía con su hija) entonces...

𝑰 𝑾𝒐𝒏𝒅𝒆𝒓 ☆♡||  𝑱𝒖𝒍𝒊𝒆 𝑨𝒏𝒅 𝑻𝒉𝒆 𝑷𝒉𝒂𝒏𝒕𝒐𝒎𝒔Donde viven las historias. Descúbrelo ahora