Capitulo 5. "La partida de Candy al Hogar de Pony"

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Cuando los jóvenes llegaron, encontraron en la entrada a la tía Elroy, a lo que ambos saludaron a la anciana pero esta solo dijo:

- Archiebal, No es correcto que estés a solas con gente que no es digna de la familia Andley.

Ante semejante comentario, Archie respondió:

Archie: Candy no solo es digna de la familia Andley, sino de cualquier persona o familia y no se merece ese tipo de palabras, tía.

Ante el enojo de ese sobrino, la anciana solo pegó la vuelta y se alejó.

Candy: Archie, no debiste de responderle de esa manera, tu ya sabes como es ella. Además sabes que ya mañana no estaré aquí. Lo que menos quiero es que haya inconvenientes por mi presencia.

Archie. Si Candy lo sé, pero no me gusta que nadie te falte el respeto, demasiadas cosas injustas has pasado para aguantar las palabras hirientes de la tía Elroy... tu te mereces ser feliz por que eres la persona mas linda que conozco. Le dijo acariciando su rostro.

Candy: Gracias Archie por tan bellas palabras, sin ti y Stear no se como hubieran sido mis días en esta familia, por eso siempre los sentí como mis primos y hasta como mis hermanos.- Dijo la pecosa eliminando cualquier posibilidad para Archie y derrumbando esa ilusión que aun tenia el castaño.

Candy abrazó a Archie y entró a la mansión., dirigiéndose a su cuarto para arreglarse para el almuerzo. Pero al pasar por la sala se encontró con su amigo.

Williams: Hola Candy!

Candy: Albert... Hola!

Williams: No, sabia que saldrías a pasear. Dorothy, me informó cuando iba camino a tu cuarto.

Candy: Si, salimos con Archie a pasear por el bosque, para despejar un poco nuestra mente.

Williams: Me imagino, espero que lo hayan disfrutado. -Dijo con un sentimiento extraño, al recordar que su sobrino siempre ha estado enamorado de su pequeña.

Ambos quedaron mirándose y ante el incómodo momento, Candy lo miró y subió las escaleras diciendo -Hasta el almuerzo Bisabuelo Williams – Guiñándole un ojo y sacando su lengua a modo de juego, aunque muy adentro de ella, esas palabras removieron todos sus pensamientos de nuevo.

El almuerzo fue muy "tranquilo", las miradas de Williams y Candy se encontraron varias veces pero ninguno emitió palabra.

Candy se dirigía al rosal de Anthony para pensar si decirle o no al rubio de ojos azules de su partida a hogar de Pony, llegando a la conclusión que lo mejor seria despedirse con una carta... de la misma manera que él lo había hecho tiempo atrás, cuando se fue del hospital, o cuando se fue de la casa Magnolia.

Esa misma tarde, hablo con el chofer de los Andley pidiéndole que al otro día, apenas amanezca la llevara a con sus madres de corazón a su hogar de Pony y de ahí subió a preparar su maleta. Preparo sus vestidos de siempre sin llevarse ninguno de los que ya tenia en esa casa, su botiquín de enfermera que tenia por cualquier emergencia, algunas cartas que guardaba, un invento de Stear que tenia para recordarlo siempre y como siempre sus dos amuletos que cuando los tomó los llevo hacia su pecho deseando que la decisión que había tomado fuera la correcta. Una vez terminada la maleta, la pecosa se dirigió a un escritorio que se encontraba en la esquina de la habitación al lado de una ventana y comenzó a escribir:

Querido Albert:

He decidido regresar al hogar Pony.

Como bien dijimos, necesito pensar

como seguir y comportarme a partir

de ahora frente a ti... ya no somos

tan iguales como lo pensábamos.

Sé que no es la mejor forma de

despedirme, pero lo consideré lo más

apropiado... nunca me gustaron las

despedidas al igual que a ti.

Seguramente nos volveremos a

encontrar como siempre lo hacemos.

Con Cariño... Candy

Al otro día., mientras se asomaba el sol y sin que nadie se percatara, la pequeña pecosa partió rumbo a un nuevo camino en busca de la felicidad.

Las horas de viaje le sirvieron para pensar como mantenerse ocupada y no pensar en tantas cosas que habían pasado... Stear, Terry y ahora Albert. Pensaba que con Terry por Susana o por cualquier otro motivo tarde o temprano el fin llegaría, no era fácil imaginar un futuro con un exitoso actor como lo era el bello Terry y menos aun sabiendo el carácter fuerte que tenia y lo impulsivo que podía llegar a ser. La situación que estaba viviendo con Albert, nunca la hubiera imaginado Candy, por que siempre, en el momento y lugar menos pensado aparecía ese rubio de ojos celestes como el mar, para estar a su lado en la buenas y las malas. ¿Pero porque ella comparaba a Terry con Albert, si esos hombres ocupaban diferentes lugares en su corazón, (o eso pensaba ella).

Cuando llegó Candy a su destino, descendió del auto de la familia Andley, poniendo su mejor sonrisa y saludando a los pequeños desde lo lejos y ellos corriendo hacia ella para abrazarla y demostrarle cuanto la habían extrañado.

Al escuchar el alboroto de los pequeños afuera, la señorita Pony y la hermana Maria salieron a ver que ocurría, encontrándose con esa niña que siempre se alegraban de ver.

Señorita Pony: -Bienvenida Candy

Hermana: -¡Que hermosa sorpresa Candy tenerte con nosotros!

Candy: -Señorita Candy... Hermana María!! se apresuró a llegar a sus madres abrazándolas, sin saber porque comenzaron a brotar las lágrimas de sus ojos. -Creo que las debo haber extrañado mucho.-

Las mujeres solo se miraron entre si, y la abrazaron brindándole todo el cariño que sentían por ella, haciéndole saber que ellas siempre estarían a su lado y que allí podría encontrar el consuelo que parecía que necesitaba.

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AQUI LES COMPARTO OTRO CAPITULO. ESPERO QUE SEA DE SU AGRADO. NO OLVIDEN DEJAR SU VOTO Y SUS COMENTARIOS. GRACIAS POR ESTAR AHI

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