Aún cuando había sido arrastrado a ese lugar, Eddie tenía la osadía de burlarse de él... Bueno, a lo mejor se lo merecía.
En estos días, el mundo entero se burlaba de él, hasta su propia cabeza.
Ya no tenía en donde esconderse, no era libre en ninguna parte, ni en Hawkins, ni en sus pensamientos... Se veía obligado a parar donde mismo una y otra vez.
No importaba cuán fuerte lo intentara, no podía escapar.
Deseaba llorar. Pero era una pena, sus lágrimas ni siquiera se dignaron en salir. Nunca había experimentado un deseo tan intenso que resultaba ser una tortura en su totalidad, una mala comedia.
Pero, ¿Qué pasaría si por primera vez se dejara llevar por ello? Pero ahora en serio. Sólo dejar la vida correr.
Volver a ver a Eddie el sábado sólo sirvió para moverle la poca estabilidad que aclamaba tener.
Pensó en él todo el domingo, recordando su toque y sus labios, la intensidad y las marcas que había dejado en su ser con el único propósito de torturarle.
Por esforzarse en encerrarse, ahora parecía que se desbordaba por doquier. Su frustración se convirtió en nostalgia. Extrañaba el regocijo que lo rodeó por unos instantes.
¿Cómo era que algo tan mal pudiera sentirse así de bien? ¿Era tarde para arrepentirse de su arrepentimiento? ¿Eddie se lo perdonaría?
Ya no tenía manos para sostenerse.
[...]
El teléfono sonó.
Si existía algo que Steve no soportara aparte del timbre, era el puto teléfono. Se abalanzó como un animal hacia el aparato para que dejara de producir ese tétrico sonido en cada rincón de la casa.
—¿Sí? —dijo de inmediato.
—¡Steve! —el recién mencionado quiso clavar su cráneo en la mesa donde descansaba el dispositivo en cuanto escuchó aquella voz, no podía creerlo. Era Dustin. Casi rompe en llanto al oírlo.
—¿Qué quieres? —saltó a la defensiva, cansado—. Me quitas todos mis días libres, Henderson.
—¡Te juro que ya no voy a pedirte nada!
—¿No?
—...No después de hoy —agregó, en un murmuro.
Steve rodó los ojos y quiso arrancarse el cabello con el pellejo incluido.
—¿Qué pasa? Suéltalo ya, no me hagas perder más tiempo, por favor.
—Uy —sintió la ironía en su tonalidad—. ¿De la nada eres una princesa?
Pujó en voz alta, haciendo reír al niño en la otra línea. Luego continuó:
—Puede que esto sea más importante que lo del sábado...
—No iré con Eddie —se adelantó, interrumpiéndolo. Que Dustin se lo pidiera no le gustaba, porque sin duda sería para seguir con lo de las campañas de ese estúpido juego del cuál tenía conocimiento nulo.
—¡Steve! —se quejó. Era imposible, ¿En verdad estaba hablándole para pedirle lo mismo de anteayer?...—. ¿Por favor?
—¡Para qué quieres que vaya! —levantó un poco la voz, cansado—. ¿No viste como fue el sábado? No sabía qué mierda hacer, voy a estorbar. Incluso Eddie me miraba terrible. Mejor lleva a alguno de los chicos, no sé. Adiós —estuvo dispuesto a colgar, pero la voz apresurada del chico no tardó en detenerlo.
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Sc-OOPS Ahoy! [Steddie]
Fanfiction« Un error tras otro. » ...Eddie y Steve en un contexto muy de, amigos con derechos. ⚠️Por lo tanto: En el interior hay un terrorífico intento de contenido adulto, puede que varios kinks, situaciones extrañas y algunas medio cuestionables. Es ficció...
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